La hostelería de Vilagarcía se ha visto desbordada ante la demanda de alojamiento derivada del torneo
01 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.REDACCIÓN VILAGARCÍA La Arousa Cup 2001 no sólo supone un regalo deportivo para los vilagarcianos. El torneo internacional de fútbol alevín también tiene una fuerte vertiente económica, de la que sus mayores beneficiarios son los hosteleros de la comarca. Tanto es así, que los negocios del ramo en el centro de la capital arousana han tenido que colgar el cartel de lleno total para el día de hoy. La avalancha de solicitudes de alojamiento de los asistentes al torneo, unida a la necesidad de ubicar a las más de 300 personas que componen las expediciones de los equipos participantes, han obligado a los hoteles y hostales del centro de Vilagarcía a rechazar ya desde la pasada semana multitud de reservas tanto de padres de jugadores como de turistas interesados en pasar el fin de semana en la zona. De hecho, la organización de la Arousa Cup no ha tenido más remedio que desviar a tres de los conjuntos del torneo a un hotel de Vilanova. Una solución similar a la adoptada por muchos de los 800 padres que este fin de semana se han desplazado a Vilagarcía para ver jugar a sus hijos, y que han debido hospedarse en establecimientos de los concellos próximos a la capital arousana. La hostelería de la localidad se ha visto así desbordada ante un evento del calibre de la Arousa Cup, que ya se dejó sentir ayer mismo, día en el que escasearon las plazas de alojamiento disponibles.