Denuncian la escasa presencia de la Guardia Civil y la ausencia de Policía tras sufrir varios atracos este año Un grupo de hosteleros de Catoira ha denunciado públicamente la falta de seguridad reinante en el Concello «vikingo». Hartos de los frecuentes robos en sus negocios, los empresarios han querido mostrar su malestar por una situación que padecen desde hace años, agravada en lo que va de 2000 por al menos siete atracos en tres establecimientos de la localidad. El último de ellos, en el Disco-Bar O Garaxe, el pasado lunes, saldado con pérdidas de 550.000 pesetas para su propietario entre el material sustraído y los daños causados. Los afectados se quejan de la escasa presencia de las patrullas de la Guardia Civil en el municipio y la inexistencia de un cuerpo de Policía Local. Por ello, piden más protección.
02 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.PABLO PENEDO
CATOIRA. Corresponsal
Unos hablan de una banda organizada que viene de la otra orilla de la ría, otros dicen que el atracador varía según la ocasión, e incluso que los hay que proceden de Catoira. Hipótesis al margen, lo cierto es que todos están de acuerdo en la falta de seguridad en la localidad desde hace tiempo, pero sobre todo este año.
Un dato ilustra este hecho. Desde enero el Disco-Bar O Garaxe, Casa Emilio y la Parrillada Donosti han sufrido hasta siete robos, además de una tentativa frustrada.
En todos los casos el atraco se produce con nocturnidad y alevosía. Puertas o ventanas reventadas, a veces mediante el empotramiento de una furgoneta, son el inicio de una operación que termina con las máquinas tragaperras del local desvalijadas y el robo del tabaco y licor. Operación que el ladrón o ladrones, según el caso, realiza tras visitar antes el negocio de día, señalan sus dueños, que lamentan los cientos de miles de pesetas de pérdidas que han sufrido este año entre sustracciones y daños.
Por ello, algunos de ellos incluso duermen en sus establecimientos ante el temor a sufrir más golpes y la certeza de que no recibirán a tiempo la ayuda de la Guardia Civil, que «tarda en chegar de media hora para arriba» y, además, «nos ten bastante abandonados».
Hartos ya de vivir con temor, varios afectados han querido denunciar públicamente una situación que, dicen, viene de al menos hace cuatro años.
Tiempo que a más de uno le ha servido incluso para perder su esperanza en las denuncias, que ya no se molestan en poner porque, dicen, «non serven para nada». Por eso prefieren prevenir que curar, y solicitan bien una mayor presencia de la Guardia Civil, «que debera patrullar permanentemente a zona», bien la creación de un cuerpo de Policía Local.
Buscar salidas con el BNG
Conocedor de la situación, el grupo municipal del BNG ha invitado a la Asociación de Hosteleiros de Catoira a una próxima reunión con el fin de estudiar posibles medidas para conseguir de la Subdelegación del Gobierno un reforzamiento de la seguridad en la zona y exigir al Concello su ayuda para lograr la petición.