El alta laboral de José Piñeiro, miembro de la gestora del PP, suscita las críticas unánimes de los sindicatos El alta laboral de José Antonio Piñeiro, que ayer se reincorporó al Puerto de Vilagarcía tras haber finalizado su primer contrato, ha desatado una nueva tempestad en las relaciones entre la dirección de la entidad y los representantes de la plantilla. El comité de empresa y las tres secciones sindicales (CIG, UGT y CC OO) denuncian un comportamiento «clientelista» por parte de los responsables de la Autoridad Portuaria en materia de contrataciones temporales. La razón: la vinculación de Piñeiro Muiños con el PP. De hecho, es miembro de la gestora local _que preside Manuel Bouzas_, ha sido designado compromisario para el congreso provincial y formó parte de la candidatura conservadora a las municipales.
23 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.REDACCIÓN VILAGARCÍA La nueva contratación de José Antonio Piñeiro ha suscitado la denuncia unánime de los representantes de la plantilla portuaria. Las secciones sindicales y el comité en pleno advierten que «mentres non se cubren as baixas por xubilación nin se realizan promocións internas, o Porto de Vilagarcía escolle ós contratados temporais a dedo ou amaña os procesos de selección». El caso de Piñeiro Muiños, aseguran, es el paradigma de lo que sucede en este tipo de contrataciones. Su vinculación laboral con el Puerto comienza «en 1999, cando estaba na escola taller». Sin embargo, «coñecedor do peche da escola, no momento en que se produce unha baixa por xubilación _que se debía cubrir cun traballador en paro_ dase de baixa na escola e ó día seguinte se lle contrata por un ano». Ayer, una vez finalizado tal contrato, Piñeiro «reincorpórase cun novo, esta vez de obra, sen que fose notificado». La gravedad de este hecho reside, en opinión de los trabajadores, en dos puntos. Primero, «este tipo de contrato non ten data de remate mentres non o decida o presidente da Autoridade Portuaria». Al mismo tiempo, «estas contratacións non están reguladas no convenio marco, e supedítanse ó convenio local, que aínda está sen negociar». Los sindicatos advierten que las contrataciones fijas están perfectamente reguladas. No sucede lo mismo con las temporales, sujetas al criterio de cada Autoridad Portuaria. Ahora bien, el resto de puertos del Estado «recorren, como entidades públicas, ó Servicio Galego de Colocación ou ás oficinas do Inem, respectando a antigüidade nas listas». Algo que «non sucede en Vilagarcía». Esta serie de prácticas, denuncia el comité, entra en contradicción «coas reiteradas manifestacións da dirección sobre a contención de gasto en materia de persoal» e incluso con lo sucedido «cando Bouzas entrou na presidencia, e despediu ós traballadores que se atopaban nesta situación». Por último, señala, Piñeiro «vai desenvolver funcións de vixiante de obra, para as que carece de experiencia e coñecementos».