«Mucha gente aún no es consciente del efecto de una bebida energética en la salud y la conducta de un crío»

Lucía Rey
lucía rey VIVEIRO / LA VOZ

VIVEIRO

Pablo Rodríguez, de Participación Ciudadana, en el parque Pernas Peón de Viveiro, lugar de encuentro juvenil
Pablo Rodríguez, de Participación Ciudadana, en el parque Pernas Peón de Viveiro, lugar de encuentro juvenil Pepa Losada

El delegado de Participación Ciudadana de la Policía Nacional de Viveiro, Pablo Rodríguez, recuerda que la nueva ley autonómica prohíbe el consumo de vapeadores y bebidas energéticas a menores, equiparándolos a tabaco, alcohol y otras drogas

04 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

A muchas familias les preocupa que, llegado el momento, sus hijos consuman o se vuelvan adictos al tabaco, el alcohol, la cocaína, los porros (hachís o marihuana) o las drogas sintéticas, entre otros. Sin embargo, un buen número daban menos importancia hasta ahora a las bebidas energéticas o a los vapeadores, aunque sus efectos sobre el organismo son igual de adictivos y perniciosos, como explica el delegado de Participación Ciudadana de la Policía Nacional de Viveiro, Pablo Rodríguez González. El agente recuerda que la nueva ley de prevención de adicciones y protección de las personas menores en Galicia (Lei 6/2025, que entró en vigor el 7 de marzo) establece la «prohibición total» del consumo, compra, tenencia, transporte y solicitud de bebidas energéticas a menores de 18 años. También de DSLN (dispositivo susceptible de liberar nicotina), es decir, los vapeadores. «Mucha gente aún no es consciente del efecto que causa una bebida energética en el organismo de un crío», precisa Rodríguez. La propia ley recoge que este tipo de bebidas, que llevan cafeína y otros estimulantes, provocan consecuencias adversas en la salud cardiovascular, hematológica, neurológica y psico comportamental de los pequeños. De ahí que la Administración haya prohibido su venta y su consumo a menores de edad. Coordinada con centros, orientadores, familias y servicios sociales, la Policía Nacional de Viveiro reforzará la prevención mediante charlas educativas explicando los riesgos del consumo temprano de estas sustancias, informando sobre efectos en la salud, el sueño, la conducta y la convivencia.

Marcas «sortean» la ley en expendedoras que venden latas que llevan 30 en lugar de 32 mg de cafeína

En supermercados, pero también en máquinas expendedoras próximas a centros educativos de primaria y secundaria o espacios a los que acuden a jugar o a reunirse niños y adolescentes (plazas o jardines, por ejemplo), los menores de edad tienen acceso en Viveiro a diario a bebidas energéticas que rozan el límite de lo legal. En esa línea, distintos especialistas señalan que las marcas «sortean» esos límites reduciendo «un pelín» la concentración de cafeína de las latas. En detalle, la ley considera «bebida energética la bebida refrescante que contiene cafeína en valores iguales o superiores a 32 miligramos por 100 mililitros acompañada de otros ingredientes estimulantes». Es la que está prohibida. Sin embargo, algunos fabricantes ponen en el mercado latas con concentraciones de 30 miligramos de cafeína por 100 mililitros. Una diferencia mínima que para el organismo de un niño o adolescente sigue siendo «una bomba de relojería», como se desprende la propia ley. «Si un niño o niña con un peso medio de 37 kilogramos consume una lata de bebida energética con una concentración de 32 mg/100 ml, estaría ingiriendo 2,2 miligramos de cafeína», recoge el texto. La ley prevé sanciones de entre 200 euros (casos leves) y 600.000 euros (casos muy graves).

Educación en casa

Distintas fuentes destacan la importancia de la educación «en casa», de padres a hijos.

SANCIONES QUE CONTEMPLA LA NUEVA LEY

  • De 200 a 500 euros: A menores (padres o tutores): Por consumir, portar o intentar adquirir bebidas energéticas. Es posible sustituir la sanción por programas educativos.
  • De 3.000 a 15.000 euros: Adultos que suministren: Por comprar o facilitar bebidas energéticas a un menor.
  • Hasta 600.000: Infracciones muy graves: De establecimientos comerciales que reincidan en la venta de estas bebidas a menores.