La psicóloga sanitaria y educadora Yanet Escobar Seoane ofreció pautas sobre «el arte de poner límites amables y firmes sin gritos ni permisividad» en una charla organizada este jueves en Viveiro
06 mar 2026 . Actualizado a las 09:36 h.Los límites «son como las líneas de la carretera que ayudan a evitar accidentes e indican el camino», y fijarlos de manera «amable y respetuosa» es fundamental para fomentar la autonomía de los niños. Sobre esa idea pivotó la interesante charla que, organizada por el Concello de Viveiro y el Centro de Formación e Recursos (Cefore) de Lugo, ofreció ayer en el salón de actos del Conservatorio de Música la psicóloga sanitaria y educadora Yanet Escobar Seoane, con despacho en la Clínica Virxe da Mariña, en Burela, y que próximamente retomará el servicio que hace años ofrecía en Xove.
—¿Qué provoca en el niño que el adulto oscile entre el grito y la permisividad?
—Genera inseguridad, niños que funcionan desde la heteronomía, el criterio y el juicio del adulto. Con un comportamiento azaroso porque no saben qué se espera de ellos en determinadas circunstancias. Con luchas de poder frecuentes con el adulto. La experiencia de la vida necesita un mapa, y si el adulto no pone límites sobrecarga con esa responsabilidad al niño. Pensar que decir ‘no’ hace daño acaba creando niños inseguros.
—¿Qué consejo aporta?
—Tener curiosidad. A veces hacemos interpretaciones superficiales. «Este niño se porta mal, está llamando la atención», decimos. Y sí, ese es un hecho, el niño incordia, molesta o dice palabras hirientes. Pero, ¿y si yo me preguntara: por qué está resentido, qué le ha pasado para actuar así? Si miramos un poco más en profundidad, podemos ver una carencia, y si la vemos, podemos intentar resolver la situación. A un niño que se porta mal no le está llegando el mensaje de amor, de pertenencia y de significación que precisa. Y conocer mi mundo interno como adulto también me va a permitir regularme yo y tener la capacidad de regular al niño. Pensar: ‘¿Qué me pasa a mí en determinadas situaciones? Yo también soy persona, vengo con mis mochilas y esas circunstancias son reactivas en la relación con el niño.