«Donde nací han llegado a -56 grados»

Yolanda García Ramos
y. garcía VIVEIRO / LA VOZ

VIVEIRO

La cartera rusa de Viveiro, Marianna Sozonova, es de Yakutia, una de las zonas más frías del planeta

01 ene 2026 . Actualizado a las 14:13 h.

¿Cómo será vivir en un lugar con frío extremo? Hace pocos días, Yakutsk registraba la temperatura más baja en el planeta: 56 grados bajo cero. Es una ciudad de casi un millón de habitantes donde la vida normal sigue, como relata desde Valcarría Marianna Sozonova, cartera en Viveiro, originaria de la República de Saja-Yakutia en Rusia. Nació en Cherskiy, donde vivió hasta los 17 años. Allá está ahora su padre. Su hija nos cuenta cómo es posible afrontar tales temperaturas: «Mi madre y un hermano están ahora en Yakutsk. Mi padre está solo, en el Polo Norte. Entre ambos lugares hay cuatro horas y media en avión, pero si vas en coche ahora dos semanas de viaje. Es un poco complicada la comunicación porque el WhatsApp va pero muy lento, aunque me comunico con mi madre y mis primas y compañeros del colegio».

«El invierno en Yakutsk _comenta_ es duro, como todos los años. Después sube la temperatura, en Cherskiy a 10 ó 12 grados bajo cero. Eso es calor para nosotros, porque normalmente estamos a 40 ó 45 bajo cero. En Yakutsk hoy [por ayer] marcaba 46 grados bajo cero, la semana pasada 56. Hay mucha niebla densa y casi no se ve a la gente de frente. Además, donde está mi padre es siempre de noche ahora».

«Después sube la temperatura, en Cherskiy a 10 ó 12 grados bajo cero. Eso es calor para nosotros, porque normalmente estamos a 40 ó 45 bajo cero»

Las viviendas, dice, tienen que estar «muy bien preparadas, con dos puertas y las ventanas bien selladas, con calefacción central. Las casas deben estar muy calientes». La gastronomía es fundamental: «Tomamos platos de cuchara e infusiones muy calientes, comida con grasa, con calorías». «Mis padres están genial y mi padre, con más de 70 años, no tiene una arruga en la cara y le gusta el ejercicio físico, esquiar, caminar y practicar ajedrez», comenta, añadiendo que él pesca y caza (arce y ciervo, todo cortado y envasado en el congelador), así como chucrut (repollo fermentado), setas y frutos del bosque que «crecen por todos sitios». «La gente va a trabajar, los niños van al cole e incluso compran helados para comer en la calle», indica, remarcando que «la gente allí está mentalizada y preparada».

No es suficiente tener un buen abrigo: «Hay que vestir varias capas. Los zapatos tienen que estar hechos a mano, de piel de ciervo y si calzas, por ejemplo, el número 37 tienes que comprar dos números más, porque debes llevar calcetines gordos de lana. Debes poner también varias prendas térmicas y un pantalón de capa gorda. Y taparse bien la cabeza, la boca y la nariz porque el aire frío afecta mucho». «Ahora está todo nevado, precioso, pero cuando se vaya la nieve, en una semana estará todo verde», describe Marianna. En Cherskiy, con cielo despejado, las auroras boreales son un espectáculo único: «Te puedes quedar toda la noche mirándolas. Lo echo de menos».