«O tablón de Mancito», el disfraz más recordado del Entroido en Viveiro

Lucía Rey
lucía rey VIVEIRO / LA VOZ

VIVEIRO

Mancito, muy popular y querido en Viveiro, y gran amante de la bebida, se disfrazó un año de tablón
Mancito, muy popular y querido en Viveiro, y gran amante de la bebida, se disfrazó un año de tablón CEDIDA

El Carnaval está poblado en la ciudad del Landro de personajes y grupos míticos

21 feb 2023 . Actualizado a las 13:24 h.

«Mancito era un paisano, moi boa xente, ó que lle gustaba moito beber. Así que un ano pillou un tablón e foi disfrazado do ‘tablón de Mancito’. Foi tremendo! O Carnaval de Viveiro era moito entón!». Así recuerda Antonio Navarrete uno de los disfraces más recordados del Entroido de Viveiro, que este martes por la tarde (17.30 horas, explanada de la Variante) vivirá su desfile. Una fiesta en la que el propio Navarrete es un clásico, especialmente haciendo pareja en las Alpuxarradas del Teatro Pastor Díaz con Manolito Insua, quien a su vez en el desfile forma pareja con Manolo do que faltaba desde hace muchos años. «O Carnaval en Viveiro era moi potente. Nos anos setenta, nos oitenta e mesmo nos noventa e a principios deste século vivíase dunha maneira moi diferente. Premiábase máis o humor que a vestimenta, sempre se metía algo de crítica e pasábase bárbaro», recuerda Insua, que ensalza el espíritu entroideiro de gente como Javier (Canea), los hermanos Tarrío (uno ya falleció), la familia de los Veiga, Chao, Cholo, Colosía, África, Pepe do Galicia, Mario de Xanás, Ana de Lambetadas, o comparsas como la de la ONU, Chipe o un largo etcétera. «Quedan moitos fóra porque acordarse de todos é complicado», cuenta. Personas que vivían y siguen viviendo la fiesta más transgresora del año al máximo, tratando de ser fieles a la tradición en la calle y el desfile, pero también ambientando los bares durante los vinos, los jueves de Comadres, el lunes...

Navarrete recuerda cómo antaño en los desfiles había «grupos moi grandes feitos, pero moita daquela xente que levaba moi ben o tema falta. Agora a maioría son grupos infantís ou de colexios, que tamén están ben, pero é outra historia», cuenta.