La Fiscalía le acusa de un chantaje emocional a la mujer para que volviese con él
23 oct 2025 . Actualizado a las 20:46 h.Un hombre afronta una pena de un año de prisión, además de 21 días de trabajo en beneficio de la comunidad, como supuesto autor de un delito de quebrantamiento de medida cautelar y de otro de coacciones leves. El juicio por el caso, tramitado por el Juzgado 1 de Mondoñedo, se celebrará este jueves en Lugo.
Sobre el acusado pesa desde septiembre del 2024 la medida cautelar de prohibición de aproximarse a su ex pareja a menos de 300 metros, así como de comunicarse por cualquier medio, hasta que haya sentencia firme que resuelva la causa iniciada contra él.
Sin embargo, y de acuerdo con el relato de la Fiscalía, seis días después que de el Juzgado 2 mindoniense emitiese dicha medida cautelar, él acudió al encuentro de ella en la estación de autobuses de Lugo, para «chantajearla emocionalmente con una estrategia de generarle culpa», diciéndole que si no accedía a sus pretensiones se suicidaría.
En ese momento, siempre según el Ministerio Fiscal, la mujer recibió una llamada y el encausado «con afán de controlarla, violentarla, restringir su voluntad y averiguar con quién se comunicaba y si había iniciado una nueva relación, le arrancó el teléfono de las manos y lo tiró al suelo».
Posteriormente, «el acusado estuvo mandando mensajes al hermano de la víctima, para que la hiciese saber que quería reanudar la relación, advirtiéndole que, si no accedía, iría a su encuentro y se suicidaría», expone. Como consecuencia de estos hechos se reforzó la medida cautelar que pesaba sobre el encausado, fijando la distancia mínima en 500 metros y colocando un dispositivo de localización del investigado.