Condenado a dos años, aunque evitará la prisión, por agredir sexualmente a una mujer en Burela
BURELA
Ambos pactaron una relación sexual a cambio de dinero pero al pedirle ella parar, él persistió y le introdujo dos dedos en la vagina
06 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Un hombre ha aceptado una pena de dos años de cárcel como autor de un delito de agresión sexual sin acceso carnal. No irá a prisión puesto que se le concede la remisión condicional, a cambio de que no delinca en los próximos tres ejercicios y de que satisfaga la cantidad reclamada en los plazos fijados (22 de 200 euros y tres de 300). También se le prohíbe aproximarse a la víctima a menos de cien metros, así como de comunicarse con ella, por un plazo de siete años. Se le impone además inhabilitación para cualquier oficio que conlleve contacto regular con menores de edad; cinco cursos de libertad vigilada y la mencionada indemnización, en materia de responsabilidad civil, de 5.000 euros.
El acusado, de nacionalidad senegalesa y nacido en el 1976, al que no le constan antecedentes penales, admitió su culpabilidad y la Fiscalía y la defensa llegaron a un acuerdo de conformidad. Según los hechos probados, el encausado contactó en la madrugada del 9 de julio del 2023 con la víctima con el ánimo de contratar sus servicios sexuales. Tras concertar ambos el lugar, el modo y el precio del encuentro sexual, él se dirigió al domicilio de ella, en Burela. Una vez allí, tuvieron sexo, con penetración vaginal con preservativo y felación.
«Llegado el momento, dada la extremada fuerza que el acusado empleaba durante el coito, lo que hacía sentir molestias y dolor en las partes íntimas de la víctima, ella le indicó que cesase en la penetración, a lo que el acusado se negó, siendo en este momento cuando se retiró el preservativo e intentó practicar de nuevo sexo con la víctima, forcejeando ambos. (…) No desistiendo en su empeño, llevó sus dedos hacia la vagina de ella, sin que conste acreditado que existiese penetración», relata la sentencia.
«Visto el estado de alteración que presentaba el acusado, ante el temor de que siguiera agrediéndola, la víctima, una vez logró zafarse de él, pidió ayuda por whatsapp a una amiga, que avisó a la Guardia Civil para que acudiese al domicilio. La mujer presentó denuncia y ratificó su testimonio en sede judicial», agrega.
La Fiscalía, calificando el delito de agresión sexual con acceso carnal, pedía inicialmente una pena de prisión de nueve años, una orden de alejamiento de siete ejercicios, otros siete de libertad vigilada y diez años de privación para ejercer cualquier profesión o actividad que implique el contacto con menores. La defensa solicitaba la libre absolución. Al no acreditarse una penetración no consentida, el delito con el que se conforma el Ministerio Fiscal y que acepta el encausado es menor entidad.