Ferros da Mariña amplía su negocio sumando las antiguas naves de Jealro, en Cervo

A MARIÑA

Miguel Balseiro, en el centro, posa ante las naves con su esposa, Gema Villaverde, y su hijo Jacobo
Miguel Balseiro, en el centro, posa ante las naves con su esposa, Gema Villaverde, y su hijo Jacobo Pepa Losada

La compradora prevé contratar más personal para atender la demanda

02 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La empresa Ferros da Mariña ampliará su negocio tras adquirir las naves de la sociedad limitada cervense Jealro, que entró en liquidación a mediados del 2024. Fundada en el 1999 y con sede en el polígono de Cuíña, Ferros da Mariña compró a la propiedad las dos naves situadas en Daián, al lado de la N-642. Las nuevas instalaciones suman 4.000 metros cubiertos y la explanada donde se ubican los recintos empresariales tiene una superficie de 10.000.

El objetivo de la compradora, según concreta el gerente, Miguel Balseiro, es incrementar su capacidad logística y comercial, «ofrecendo uns mellores servizos aos clientes. Tiñamos en mente desde hai algún tempo a construción dunha nave e a raíz de xurdir esta oportunidade, con esta compra teremos moito máis espazo para poder traballar e cumprir cos nosos encargos», explica.

Según recoge su página web, Ferros da Mariña «dedica la mayoría de los proyectos a la realización de estructuras de naves industriales, cubiertas de comunidades y trabajos a particulares». Realiza puertas de garajes, cerramientos de fincas, coloca paneles prefabricados de hormigón y también efectúa distintos trabajos en el sector del metal, además de ser una entidad empresarial certificada para la retirada de amianto.

Desde Daián, Ferros da Mariña «vai facer o que viña facendo Jealro: vender ferralla de obra, ter un almacén de ferro e de material de construción, e venderemos tamén pellets para cociñas. A intención é ofrecer un servizo máis amplo», expone Balseiro.

La empresa compró las máquinas que había en las naves y las reparó, «e xa estamos funcionando aquí e atendendo á xente, vendendo material ao tempo que acondicionamos todo», agrega el gerente de la compradora.

La plantilla de Ferros da Mariña es de 16 personas, incluyendo tres integrantes de la familia que ostenta la propiedad. La intención es ampliar la dotación de personal en consonancia con la ganancia de espacio y, presumiblemente, de demanda. «Tentaremos meter cinco ou seis traballadores máis, é a previsión que temos», precisa Balseiro.

La actividad de Ferros da Mariña está vinculada a la construcción y al mantenimiento industrial. En este último campo «estamos traballando moito para unha empresa que mercou varios aserradoiros na zona, e que nos levou a facer tarefas en Santander ou Tineo», apunta Balseiro.

El gerente de Ferros da Mariña considera que el actual es un buen contexto para una apuesta como esta. «Penso que é un momento no que a vivenda escasea e o lóxico é que algo se vaia construír e tamén que se produzan reformas e rehabilitacións. Tendo en conta que hai esa necesidade e con esas miras embarcamos neste proxecto. É unha oportunidade para ter un mellor sitio no mercado. Temos moita ilusión por este novo paso», argumenta Balseiro.

La compra dará una segunda vida a las naves de Jealro S. L., que cayó en la insolvencia hace casi dos años. El Xulgado de Primera Instancia e Instrución número 2 de Lugo (Sala do Mercantil) declaró el concurso de acreedores y nombró administrador concursal. Tras la elaboración de una memoria económica se optó por abrir la fase de liquidación.

Jealro, que comenzó su actividad en el 1973 y se constituyó como sociedad limitada seis años después, fabricaba armaduras pasivas para hormigón estructural. Además, tenía otras dos ramas de negocio: distribuir chapas, perfiles o tuberías de hierro y compraba y vendía materiales de construcción. En el 2022, con una plantilla de doce trabajadores, llegó a facturar casi 3,7 millones.

Balseiro recuerda que no mucho después de emprender tuvo la oportunidad de formar durante un tiempo parte de Jealro como socio. «Falamos con Suso para mercar material e ofreceunos formar parte do proxecto. Grazas a el conseguín o que teño e a súa familia tratoume coma un fillo», resalta. De ahí que comprar las naves y darles un segundo uso «é non só unha decisión práctica para min, senón tamén algo simbólico e sentimental», subraya.