Alcoa especula más allá del 2027: «seguir o vender» en Aluminio, «continuar o cerrar» en Alúmina
A MARIÑA
La empresa esbozó su plan sobre España ante los inversores y no mencionó el horno de cocción de ánodos al hablar de otras inversiones similares que prevé en Norteamérica
01 nov 2025 . Actualizado a las 00:50 h.«Ser neutrales —es decir, tener un equilibrio financiero— a corto plazo, ganar flexibilidad en el futuro». Es el plan esbozado por Alcoa, este jueves en varias conferencias celebradas por el Día del Inversor, para sus instalaciones en España. En el largo plazo, la compañía se marca el 2028 como hito, al caducar con el 2027 las condiciones del pacto firmado con la plantilla para un cese temporal de la actividad en la planta de aluminio de San Cibrao. El acuerdo pasaba por parar las cubas de electrolisis, para volver a producir al cien por cien, manteniendo los empleos y ejecutando reformas en la factoría, la principal un horno de cocción de ánodos que la multinacional ha congelado, al menos, hasta ese 2028, que traerá la mencionada elasticidad, o la incertidumbre. Porque la empresa especuló sobre escenarios abiertos para ambas plantas. «Seguir o vender» la fundición, «continuar o abordar un cierre» de la refinería, esbozó en una presentación.
Mientras sigue con el arranque de la planta de aluminio en San Cibrao —el CEO de la multinacional, Bill Oplinger, apuntó ayer que la tarea está completada en «un 34 %», es decir, que están operativas 175 cubas de las 512—, Alcoa continúa mandando mensajes de provisionalidad sobre su negocio en España. Se espera de la fundición que genere beneficio y efectivo con el que cubrir «las pérdidas» que ocasionará en los próximos años la fábrica de alúmina. A partir del 2028, la empresa se ve con las manos libres para decidir.
Respecto a la planta de alúmina, la ampliación de la balsa de lodos es clave porque no solo servirá para, «dependiendo de las condiciones del mercado», aumentar el caudal de la refinería, desde hace más de tres años limitado al 50 % de la capacidad. También favorecerá la restauración definitiva del depósito.
La vicepresidencia financiera de Alcoa, Molly Beerman, repasó la conflictiva etapa en España desde el 2020, cuando tras «cambios en el mercado de la energía» la compañía presentó un ERE extintivo en la planta de aluminio que anularon los tribunales. «La situación de las instalaciones españolas llegó a amenazar la liquidez global de la empresa», apuntó.
Cinco años después, los nubarrones siguen sobre San Cibrao. Hablando de inversiones de capital a cinco años, Beerman recalcó la necesidad de «reconstruir varios hornos de cocción en Norteamérica» para «mantener el alto nivel productivo». No mencionó sin embargo la inversión prometida en Cervo, sin la que el comité no ve futuro para el complejo industrial.