El Resurrection Fest más grande también fue el más cívico y seguro

Solo 17 denuncias por delitos no graves en un acontecimiento con 102.000 espectadores en Viveiro


viveiro / la voz

Coordinación de los medios públicos y privados de seguridad y emergencias, unida al comportamiento de los fans y de los viveirenses, han hecho posible que el Resurrection Fest más concurrido de la historia haya sido también el más cívico y seguro. Policía Nacional y Policía Local lo confirman y lo destacan en el balance de seguridad y tráfico del festival. En una edición con 102.000 espectadores en cuatro días, solo se registraron 17 denuncias, todas por delitos no graves.

Doce se tramitaron por hurtos de otros tantos móviles, con dos detenidos como presuntos autores; dos por hurtos de carteras; dos por agresiones; y una por vejación sexual, que la mujer afectada denunció al día siguiente y a cuyo autor intentan localizar. También se levantaron ocho actas por consumo y posesión de drogas, ninguno delito pero sí con posible sanción económica.

El despliegue de seguridad sin precedentes ha dado unos resultados excelentes. Lo confirman Jesús Seco, jefe de la Comisaría de Policía Nacional de Viveiro, y los mandos José Ignacio Rojo y Manuel López; Senén Pico, jefe en funciones de la Policía Local de Viveiro; y María Loureiro, alcaldesa y máxima responsable de seguridad ciudadana en Viveiro. Todos coinciden al realzar la cooperación entre sus respectivos cuerpos, así como con la Guardia Civil de Tráfico, Protección Civil de Viveiro, Bomberos de Viveiro, y la seguridad del Resu, así como el plus del puesto de mando de la Axencia Galega de Seguridade.

Carteras con mil euros en metálico, entre las decenas de objetos perdidos devueltos por fans

Coordinación y cooperación de todos los que velaron por la seguridad del Resu hizo posible la recuperación de 117 objetos perdidos. La Policía Local devolvió 31 y custodia 25 carteras, 5 mochilas, 16 móviles, 5 relojes y 1 cámara de fotos. Otra prueba del talante del Resu es que entregaron carteras con dinero en metálico, alguna con casi mil euros.

Un denunciado por vejación sexual sin identificar porque la víctima denunció al día siguiente

La eficiencia del control policial permitió detener a dos presuntos autores de hurtos de teléfonos móviles, aunque la Policía cree que operaban al menos con otro más. También evitó a un grupo de mujeres que habían acudido a Viveiro con idea de apropiarse de lo que pudieran usando el reclamo del donativo por una ramita.

Por lo que contaron las fuerzas de seguridad, durante todo el Resu solo se presentó una denuncia por vejación sexual. Sucedió el viernes de madrugada, en medio de la multitud que estaba frente al escenario principal. Según la mujer que lo denunció al día siguiente, un espectador corpulento le acercó el cuerpo, toqueteándola. Ella se apartó, se marchó y él acabó desistiendo cuando la ampararon las amigas de la joven. Lo contó en el Punto Lila, pero ese día prefirió no denunciar. Lo hizo al día siguiente, lo que dificultó su identificación y detención, según la Policía.

Tráfico denso en horas punta, pero fluido, y escasos aparcamientos que agravó Portos

Quince patrullas de la Guardia Civil de Tráfico, apoyadas por agentes regulares, controlaron todos los accesos a Viveiro desde antes del inicio del Resu hasta anteayer, domingo. Eran el primer filtro de una labor preventiva y disuasoria que completaron la Policía Nacional y la Policía Local, ambas reforzadas con profesionales de otras localidades.

De la organización del tráfico en el área urbana se ocupó la Policía Local de Viveiro, apoyada el resto de fuerzas públicas. Senén Pico, jefe en funciones de los municipales, puso el acento al describir algo constatado por viveirenses y público del festival: hubo picos intensos de tráfico, especialmente el miércoles 3 y el domingo 7, pero la circulación fue fluida, en algunos momentos lenta, pero no se registraron retenciones importantes en el área urbana.

Con días como el viernes o el sábado, cuando en Viveiro se congregaron más de 40.000 personas, casi el triple de la población habitual, la escasez de aparcamientos se vio agravada, subrayó el jefe de la Policía Local, porque no pudo utilizar el estacionamiento público del muelle viejo. Portos lo impidió, aunque la explanada estaba preparada para aparcar unos 335 vehículos.

Solo hubo un accidente de tráfico, con escasos daños materiales, desde el miércoles 3 al domingo 7. Durante esos días la Policía Local presentó 25 denuncias por estacionamientos irregulares «graves», que obligaron a retirar 7 automóviles con grúa.

Senén Pico también dejó constancia de la ausencia de incidencias en las líneas de buses que transportaban a los fans y en las restricciones y desvíos de tráfico.

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