La Vivariense repite como ganador en un certamen autonómico con su producto
05 jul 2019 . Actualizado a las 05:00 h.«La mejor materia prima, elaborada con cariño y saber hacer y con un toque diferencial aportado por los botánicos autóctonos». Son las palabras que emplea Marcelino Fernández, gerente de La Vivariense, para definir el modo de trabajo que lleva a su empresa a poner en el mercado el mejor vermú gallego. Esto es así por segundo año consecutivo, después de conseguir de nuevo el primer premio de la cata de vermús blancos gallegos de Fevino. Si bien el año pasado la galardonada fue su variante roja, este año ha sido la blanca la que ha obtenido el máximo reconocimiento.
Elaborado de forma tradicional a partir de vino albariño, O Botafumeiro se dota posteriormente de diferentes botánicos clásicos y de varias hierbas autóctonas de Galicia. Todo ello antes de descansar durante al menos 100 días en botella, con el fin de conseguir la perfecta integración de sus aromas y sabores. Después del largo tiempo de reposo, debe servirse bien frío, con hielo y un twist de piel de limón para aromatizar. Tras este proceso, el resultado es inmejorable tanto para los clientes de la tienda como para los hosteleros, según comenta Fernández. «Encuentran en él un vermú clásico y que gusta a todos, pero con carácter y espíritu gallego», dice Fernandez.
Como se puede comprobar, público y crítica concuerdan en alabar la calidad del producto de La Vivariense. Tanto es así que los especialistas de Fevino lo han erigido como el mejor. Este es un concurso muy importante en el sector, surgido de la necesidad de contar con opiniones expertas ante la creciente demanda de vermú por parte del público. «Estamos seguros de que este reconocimiento es el primero de muchos que vendrán», dice Marcelino Fernández. Y no es para pensar otra cosa, pues ya es el segundo año que el vermú de Viveiro se alza con la victoria.
En La Vivariense apuestan por el vermú y se suman de esta manera a la moda. La creciente popularidad del producto entre jóvenes y no tan jóvenes lo reivindica como un licor que gusta a todos. En cualquier situación, desde la mítica hora del aperitivo hasta una noche relajada, el vermú es un buen compañero para los paladares más exquisitos. Tanto es así que hasta tiene una sesión propia dentro de la verbena de cualquier pueblo, y eso para un gallego sí que son palabras mayores.
La variante blanca de O Botafumeiro es un lanzamiento reciente, como declara su distribuidor, por lo que aún se encuentra en fase de presentación. Pero la empresa mariñana lleva más de cien años comercializando sus propios productos en el mercado, por lo que son una marca sinónima de calidad. Desde aguardientes hasta todo tipo de licores, pasando por el ya mítico vermú O Botafumeiro, todos ellos componen la gran familia de La Vivariense.