«Lo voy a pasar mal viendo los partidos desde la grada»

Iván Díaz Rolle
IVÁN D. ROLLE VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

El delantero viveirense Erni se operó anteayer de una fractura múltiple en el codo sufrida durante el Viveiro 5-1 Puebla

27 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Manuel Ernesto González Pardiño (Viveiro, 1986), conocido futbolísticamente como Erni, pasó el domingo por uno de los peores tragos de su carrera deportiva. El máximo artillero del Viveiro, con 12 goles, se rompió el codo el domingo en un «choque fortuito» con el portero del Puebla. Esa misma noche lo operaron en el Hospital da Costa y ayer recibió el alta.

-¿Qué tal se encuentra?

-Bastante bien. Sigo con bastante dolor, pero mucho mejor que ayer (por anteayer), que lo pasé bastante mal.

-¿Cómo fue la operación?

-Todo salió cómo debe. Me pusieron tres clavos. Dos para sujetar y otro porque al ser una fractura múltiple tuvieron que unir varios fragmentos del codo. Según los médicos todo salió bien. Ahora tengo tres o cuatro semanas con el yeso antes de empezar la rehabilitación. Y en cuatro o cinco meses tendré total movilidad en él de nuevo.

-¿Recuerda la jugada?

-Fue un balón a la espalda de la defensa, el portero salió y yo a lo mejor no tenía que haber ido. El defensa intentó cortarme la trayectoria, entonces yo no veo bien cómo sale el portero y por dónde y cuando voy a por el balón chocamos. Luego cuando la ambulancia me llevaba iba pensado en qué necesidad había de ir a ese balón cuando vas ganando 3-0. Pero en el momento uno va porque cree que puede ganarlo. Al final en el fútbol pasa esto. Las jugadas más tontas son en las que llegan este tipo de lesiones.

-Al momento se dio cuenta de que era grave, ¿no?

-Sí, en cuanto caí ya noté mucho dolor. Intenté flexionar el codo, pero no podía, les pedí a los compañeros que me ayudasen y al momento ya pensé que tenía que estar roto. Cuando me llevaban a la banda para atenderme me mareaba. Enseguida me di cuenta de que no era una tontería.

-No sé si recuerda o le han hablado de la reacción del portero del Puebla.

-Me contaron que se enfadó y se fue del partido. Tuvo un comportamiento muy bueno conmigo. Me llamó para disculparse. No tiene de qué preocuparse, fue una acción fortuita, un lance del juego. No fue con maldad ni a hacer daño. Es cierto que podría haber ido con menos fuerza pero también yo no tenía porqué ir a ese balón. Al final no dejan de ser cosas que pasan en el fútbol.

-Estaba en un buen momento deportivo...

-Ya lo estuve hablando con el entrenador. Estas lesiones siempre vienen cuando uno se encuentra bien, cuando mejor está el equipo, cuando más está disfrutando...

-Hasta ahora no había sufrido grandes lesiones, ¿verdad?

-En ese sentido he tenido suerte. Es mejor romperse el codo que el cruzado. Y hasta ahora nunca había tenido lesiones graves. Solo una pubalgia, con 21 años, nunca nada grave. Ahora tocó esto que en un tiempo solo será una anécdota.

-¿La lesión le hace perder ilusión por el fútbol?

-Estas cosas ayudan a coger fuerzas porque uno echa de menos el fútbol. Lo voy a pasar mal cuando empiece a ver los partidos desde la grada.