El edificio de O Celeiriño, vacío y con pisos a la venta desde 57.618 euros

Mar García Balseiro
MAR G. BALSEIRO VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

La venta de los pisos la promueve Foro Consultores Inmobiliarios, con sede en Madrid.
La venta de los pisos la promueve Foro Consultores Inmobiliarios, con sede en Madrid. pepa losada< / span>

Ocho años después del desplome del barrio, afectados desconocen quién se hará cargo de las indemnizaciones

09 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

O Celeiriño sigue siendo un caso abierto ocho años después para las familias afectadas y para el propio Concello de Viveiro. El barrio que se desplomó parece una zona fantasma. Y a ello no se escapa el edificio ya terminado y en cuyas obras está el origen de un drama, que todavía escuece a quienes los sufrieron y sigue siendo una carga económica para las arcas municipales.

En primera línea de la playa de Celeiro, con vistass sobre la ría, el inmueble es propiedad del Banco Popular. Los pisos los ha puesto a la venta como obra nueva el portal Foro Consultores Inmobiliarios, con razón social en Madrid y especializada en dar salida a pisos que están en manos de entidades bancarias. Los precios oscilan en función de los metros entre un mínimos de 57,618 euros para una vivienda de 32 metros cuadrados, a los 128.826 euros de un piso de 79 metros cuadrados. También un local comercial de 315 metros cuadrados con un precio de venta de 234.007 euros. Se comercializan como promoción residencial Porto de Celeiro.

Las sentencias dictadas hasta ahora por los Juzgados a instancias de algunos de los afectados han sido favorables hasta ahora, pero para los afectados «non hai nada claro». Y el argumento es sencillo: «Se tés unha sentencia favorable e pides a súa execución, é imposible, ¿quén se vai facer cargo? Porque as empresas implicadas ou desapareceron ou son insolventes». Algunos de las personas que tuvieron que abandonar sus casas incluso han muerto.

El Concello de Viveiro tampoco sabe nada de la demanda que presentó en el Juzgado en septiembre del 2012, contra siete empresas y los técnicos, reclamando 1,3 millones de euros por daños y perjuicios.