Hoy toca hablar sobre las webs oficiales de pequeños ayuntamientos. Desde que Internet se convierte en una herramienta de uso masivo, la Administración pública se suma a la utilización de sus recursos. En el caso de diputaciones, ministerios, comunidades, etc..., la cosa va bastante bien. Herramientas potentes, contenidos actualizados y de interés, formularios, trámites oficiales, etc., pero si hablamos de pequeños ayuntamientos el panorama es muy diferente.
Tenemos ayuntamientos con webs realmente terroríficas. Contenidos actualizados por última vez hace cuatro años, programación totalmente desfasada, diseños sin criterio, pésimas fotografías, nefasta navegabilidad, etc., etc. No voy a poner ejemplos pero puede usted darse una vuelta por lo que tiene alrededor.
Parece no importarles su imagen en la red
Parece ser que las administraciones locales no consideran importante su imagen en la red. Quizás piensen «total los vecinos del pueblo ya lo saben todo», «para informar ya están los bandos municipales que pegamos en los portales», «los tramites se hacen en ventanilla de ocho a dos», ?
La web de un ayuntamiento no solo debe ser una herramienta de ayuda e información a los vecinos, que facilite los trámites más simples como presentación de recursos y documentación, pagos, solicitudes, incluso quejas, sino que también debe convertirse en un trampolín de comunicación y difusión que promocione internacionalmente (sí, sí, internacionalmente) los recursos turísticos, empresariales y comerciales de una localidad. Ojito, sin contenidos políticos.
Quizás alguno de los concejales de las localidades cercanas que estén leyendo esto, (puede que sea un poco presuntuoso por mi parte pensar que alguien lee esto), considere que es muy fácil decirlo y muy difícil hacerlo. Pues lamento decírselo, esto es fácil, y se necesitan pocas cosas, a saber: un proyecto, un objetivo, una empresa fiable, una estrategia en la red, un mantenimiento y un tío o una tía, con criterio y conocimientos, que se encargue de actualizar los contenidos diariamente.
Dinero web para temas web
Bueno, en realidad se me olvidó una cosa, un presupuesto específico para el tema de difusión en la red. Algo que ya debería de contemplarse en los presupuestos municipales y no desviarse para pagar otros temas. El dinero A para los temas A y el dinero WEB para los temas WEB.
Con esto y mucho trabajo, podríamos conseguir que un paisano que esté sentado con su tablet en la puerta de su casa en Charleroi, al sur de Bruselas, en la capital belga, se plantee venirse de vacaciones a Viveiro a ver los eucaliptos más gruesos de Europa y a sumergirse en la playa de Covas, buceando en la zona en la que hace 200 años se hundieron dos barcos de guerra. Y después visitar la Ciudad Lineal de la Mariña Lucense, aunque para eso sería interesante que además de la autopista de la red, tuviese una de asfalto.
Je suis Charlie Hebdo
El artículo de esta semana lo inicio mostrando mi repulsa a la barbarie, la sinrazón, la radicalidad y lo absurdo e inculto de pensar que la sátira, la palabra, la ironía y la libertad de expresión son una amenaza para alguien. El mundo se convierte en algo muy peligroso desde el mismo momento en el que opinar puede poner en riesgo tu vida. Charlie Hebdo ha conseguido con sus portadas la indignación por igual de judíos, musulmanes y cristianos, incluso con enfrentamientos en los juzgados, pero una cosa es la discrepancia y otra el asesinato. No hay nada que justifique esto, nada.