El éxito del festival lo avalan también las cifras referidas al empleo, directo e indirecto, que su organización genera. Directamente porque ONP Production abre cada año, con la colaboración del Concello de Viveiro, una bolsa de empleo que abarca funciones diversas, desde carpinteros a camareros o seguridad.
Y de nuevo las comparaciones entre el 2006 y el 2014 evidencian el crecimiento del festival como motor para generar empleo, de los 12 se pasó a 321 puestos directos en la última edición. Quinientos empleos indirectos generó el Resurrection en el 2014 en hostelería, restauración e incluso estaciones de servicio.
Salvo pequeños incidentes habituales en eventos con tanta presencia de seguidores, el Resurrection es «un ejemplo de respeto y tolerancia», según reconocen también desde diferentes sectores.
Viveiro vuelve a mirar al verano del 2015, pendiente de que la organización anuncie oficialmente las fechas y las bandas que subirán a la edición del décimo aniversario, «que será especial».