Los cuatro ediles que hasta ayer representaban al PSOE en la corporación se adelantaron en la maniobra. Dos de ellos, los afiliados, Ramón Sixto y Ana Isabel Villarino, tramitaron por la mañana su solicitud de baja en el partido socialista para, a continuación, dirigirse a las oficinas municipales y registrar la inclusión de los cuatro ediles (también Enrique Cotarelo y José Manuel Casabella) en el grupo mixto.
Horas después, sobre las siete y media de la tarde, la ejecutiva provincial se reunía en Lugo para confirmar su expulsión provisional y para analizar una decisión consensuada y estudiada «polo miúdo». Desde el partido reivindicaban «estabilidade, e esta só pode vir da man de políticos que respecten aos seus compañeiros e á cidadanía. Os concelleiros foron por libre e iso nun partido político como o PSOE non se pode permitir».
En Foz las cosas se ven bajo distinto prisma. El ya exportavoz municipal socialista Ramón Sixto, afiliado al PSOE desde hace unas dos décadas, con doce años de experiencia como concejal en la corporación y que en julio se había postulado como candidato a las primarias, defendió ayer la coherencia con la que él y sus compañeros actuaron. Cuando se le pregunta si esta situación abre la puerta a la presentación de una lista independiente, Sixto se manifiesta: «O único que sei é que había un grupo bastante numeroso de persoas que estaba traballando con miras de futuro. De presentarse non sei quen vai encabezar esa lista».
Apoyo para las primarias
Sin tener acceso a la opinión de la ejecutiva local, la única versión pública de cómo actuará ahora el PSOE en el municipio es la que ayer ofreció el secretario provincial: «Esta dirección apoiará a todos os que libremente decidan presentarse a este proceso [primarias] (..) O único que nos move é a responsabilidade e que o PSOE volva gañar as eleccións».
«Esta dirección apoiará a todos os que libremente decidan presentarse ás primarias»
Los concejales pidieron la baja en el PSOE horas antes de ser expulsados