29 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Esperar. Es lo que sigue tocando, más en tiempos de vacas flacas en la que los recortes de un lado y otro, nos darán más disgustos que alegrías a los ciudadanos. Con crisis o sin crisis, los tiempos en Viveiro son siempre indebidos, o inadeucados, y más cuando toca tener infraestructuras importantes que ya perdió este municipio hace mucho tiempo. Cuando las vacas todavía eran, entonces, gordas.