«Nos criamos en medio del cocedero de marisco»

La Voz

A MARIÑA

Manuel fue el primero en incorporarse al negocio familiar; después lo hicieron Rubén, gerente, y Concepción. «Nos criamos en medio del cocedero de marisco, mi abuelo lo cocía y le robábamos los camarones más grandes, quedaban calvas en la mesa donde los ponía a enfriar», cuenta la encargada del área comercial. Sus hermanos, «brokers de las lonjas», se levantan a medianoche para hacerse con el mejor producto, en Celeiro y en Burela. Cada uno con dos teléfonos móviles. En el resto de puertos del norte, desde Fuenterrabía hasta Vigo, tienen compradores. A Concepción, que trabaja en las oficinas centrales, en Burela, le corresponde vender el pescado que adquieren sus hermanos y el que elaboran en la factoría de Fazouro, e importar producto que luego exportan o comercializan en España. El único pero, dice, es que «se habla de Pescados Rubén en las reuniones de empresa y en las comidas familiares».