Operarios del Ayuntamiento de Ribadeo iniciaron ayer una actuación de urgencia, provisional, ante el riesgo real de que el edificio se venga abajo
13 ene 2011 . Actualizado a las 10:32 h.La Torre dos Moreno de Ribadeo presenta ya, inevitablemente, la imagen de un edificio en agonía. A sus vidrieras melladas, a sus balconadas resquebrajadas, a sus rejas carcomidas por el óxido, a sus grietas, a la malla metálica que fue instalada a modo de voladizo para evitar que cayesen fragmentos a la calle, en definitiva, a su estética ruinosa, se unirán ahora puntales en los bajos. Operarios del Concello iniciaron ayer los trabajos previos.
Esa es la lamentable imagen que presenta un bien de interés cultural, sin que la Administración se decida a intervenir, incluso a expropiar, con la disculpa de que el 79% del edificio es privado.
El alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez (BNG), quizás por temor a que el inmueble se venga abajo causando alguna tragedia que le salpique, se ha decidido a coger el toro por los cuernos. Los puntales son una cicatriz más en la Torre dos Moreno, pero por lo menos evitarán -o eso pretenden- que el edificio se caiga. Es una media provisional, en tanto el Concello busca financiación para lo verdaderamente importante: cambiar una decena de columnas que sustentan las fachadas. Para ello se necesitan unos cien mil euros, según el proyecto redactado por el arquitecto ribadense Ernesto Cruzado, una cantidad que por el momento la Xunta no parece dispuesta a asumir.
Ahora, el gasto en poner los puntales será pequeño, de unos 30.000 euros. Suárez confía en que la administración autonómica colabore, pero en caso contrario lo pagará el Concello. Es otra herida más en la torturada faz del edificio más representativo de Ribadeo.