Pasos elevados y la carretera LU-862

Jesús Cal

A MARIÑA

15 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Concello de Viveiro ha

sido pionero en A Mariña en la colocación de pasos elevados. Al no existir en aquel momento normativa al respecto, se diseñaron con un claro objetivo: proteger a los peatones. A pesar del esfuerzo de Celestino García -concejal del PP de Viveiro alineado con las tesis de aquellos que llevan siete años promoviendo el acoso mediático al alcalde, Melchor Roel- en presentar los pasos elevados como auténticos obstáculos, estos no solo han evitado accidentes de tráfico sino que han propiciado, allí donde existen, una conducción más cívica.

El gobierno local de Viveiro va a respetar, por supuesto, la normativa actual de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras en los pasos elevados de nueva creación. Adaptar los existentes supondría un desembolso de 80.000 euros. La crisis a la que alude de forma permanente el presidente de la Xunta para justificar todo tipo de recortes en los servicios públicos debería de bastarle a Celestino para comprender que la Concejalía de Obras de Viveiro no se puede permitir semejante desembolso para modificar aquello que está cumpliendo su función de un modo aceptable. En cualquier caso, es un ejercicio de cinismo aludir al supuesto deterioro que sufren los automóviles en unos pasos elevados «perfectamente señalizados» y silenciar durante dos años los socavones y grietas que presenta el firme de la principal arteria del municipio, la carretera autonómica LU-862, que discurre entre las parroquias de Covas y Area pasando por el centro de Viveiro.