No es el único

La Voz

A MARIÑA

Puede sorprender que el Concello de Foz dé por perdidos 2,2 millones que debía ingresar por impuestos, pero que cree incobrables por no actuar a tiempo y con contundencia contra los morosos. Abundan ejemplos de laxitud municipal con quienes incumplen con su deber de abonar impuestos, tantos como opciones de obligarles a pagarlos para que no nos defrauden a todos.