Menos de 600.000 euros permiten ensanchar el peligroso túnel bajo el puente del tren en Verxeles

La Voz VIVEIRO / LA VOZ.

A MARIÑA

A medida que Viveiro ha ido creciendo, el túnel que forma el puente del tren en Verxeles, en una de las principales entradas a Viveiro, se ha convertido en un verdadero peligro para peatones y también para automovilistas. El gran problema es la estrechez de la calzada y, sobre todo, las casi inexistentes aceras, que obligan a los peatones a circular por la carretera. Tras muchos años con ese riesgo constante, dirigentes de FEVE y el alcalde viveirense Melchor Roel acordaron ayer construir una nueva estructura, reduciendo su anchura, al tiempo que ensanchan el túnel ganando espacio a ambos lados. Por el tiempo que llevan esas obras pendientes, llama la atención que la inversión precisa para impedir accidentes en ese estrecho túnel es inferior a 600.000 euros, de acuerdo con las estimaciones que manejan los técnicos. La cifra concreta se conocerá cuando esté listo el proyecto constructivo, algo previsto para agosto pues la intención es licitar las obras en septiembre y rematarlas antes de la próxima primavera, explicó el primer edil viveirense. El grueso de la inversión la asumirá FEVE, aunque también habrá aportaciones de fondos públicos, cuya procedencia aún no ha sido concretada. De las tres opciones que se barajaban para resolver lo que Roel define como «un peligro constante», al final se ha optado por la que incluye el desmonte del puente ferroviario y la construcción de uno nuevo, con un ancho inferior, adaptado al de las vías en uso. Saliendo de Viveiro, por la parte derecha del túnel se espera ganar en 1 y 1,5 metros de espacio disminuyendo el ancho del talud; mientras por la izquiera se cuenta con ganar entre 2 y 2,5 metros. El objetivo es disponer de dos aceras, una a cada lado, de al menos 1,5 metros de ancho. Las obras provocarán problemas en la circulación de trenes, coches y personas.