El alcalde focense se mete en la piel de un cura, como hiciera Suárez para Ángel de la Cruz, en un proyecto audiovisual local de Juan Varela
19 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.¡Cámara y acción...! Es lo que suele oírse cuando se rueda una película pero esta no es una película cualquiera. Aunque a la criatura no le han puesto nombre aún, uno de sus padres, el peluquero Juan Varela, que se pasa por cosas del destino del mundo de la imagen personal al mundo de la imagen audiovisual en este particular proyecto, quiere que la obra salga lo mejor posible. Estos días comenzaron a rodar tratando de recrear en Foz una historia inventada y ambientada en los años 50, en blanco y negro, sobre gánsters, en un estilo más doméstico y local de El Padrino, por decirlo de alguna manera.
La curiosidad no radica en el proyecto en si, ideado por un grupo de amigos en el que están, entre otros, Juan Nécega, Félix Basanta, Alfonso Minuto, Wesli, Jesús Jaime, Walberto, etc..., sino en algunos de los que se han metido en la piel de actores, como el propio alcalde, José María García Rivera, transformado anteayer en el rodaje de una de las escenas «nun auténtico cura», como dice él, mostrándose siempre «respetuoso» con el clero, claro está. Hace de don Amador, que fue sacerdote en Foz.
La experiencia le ha metido el gusanillo a Rivera, aunque «nunca pensei que fora tan cansino. Estivemos case 2 horas para rodar 5 minutos... ¡e que tensión! Acabei nervioso, pero todo saiu ben». La idea de la peli le parece genial, «a xente está falando dela pola rúa».