14 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Vivir en la periferia tiene sus pros y sus contras. En pleno 2009, A Mariña continúa continúa estando demasiado lejos de todo. No por la distancia física, sino por las obsoletas y deficientes carreteras. Después de lustros de promesas y anuncios, los políticos siguen usándolas como armas arrojadizas, pero ni los unos ni los otros cumplen sus compromisos de mejorarlas.