«El descenso no es una sorpresa»

A MARIÑA

Pese a vivir el episodio más dramático de su carrera, el preparador viveirense se muestra «tranquilo» y «conforme» de su trabajo al mando de la plantilla

27 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Como casi siempre, Quico Otero (Viveiro, 1961) lanzó un discurso sincero y convincente para evaluar la trayectoria de su equipo en la temporada todavía en curso. El descenso a Primera Nacional B, consumado el fin de semana con la derrota ante el Deyma, hirió los sentimientos del técnico, pero de una manera más leve de la que cabía esperar. Se declara «triste» por el amargo episodio vivido, pero a la vez «tranquilo» y «conforme» de su trabajo al frente del plantel.

-¿Este descenso supone el golpe más duro en su carrera como entrenador?

-Sin duda, este es el peor trago que he tenido que pasar. Afortunadamente nunca viví un descenso de manera directa. La última vez que sufrí una situación tan complicada fue cuando, por motivos personales, presenté mi dimisión como técnico del Cefire en División de Honor.

-Decepcionado, resignado, desilusionado... ¿Cómo se encuentra?

-Lógicamente un poco triste, pero también tranquilo porque esto se veía venir. El descenso no es una sorpresa. Cuando comenzó la Liga tenía muy claro que sería muy difícil mantener la categoría, por las características de la plantilla y porque muchos de los equipos se habían reforzado con jugadores expertos y de calidad. La Primera Nacional A se ha vuelto más exigente y nosotros perdimos potencial con respecto al año pasado.

-¿El desenlace hubiera sido otro sin la huida de Carlitos?

-El mismo, con él también estábamos en puestos de descenso. Generalmente un jugador no marca tanto las diferencias, si bien no cabe duda de que tras su marcha perdimos capacidad goleadora. A lo mejor si se hubiera quedado y con la llegada de Darío...

-¿Si volviera a encontrarse en una situación similar, con una plantilla justa y la permanencia como objetivo, apostaría por decisiones distintas a las que tomó esta temporada?

-En absoluto. Yo siempre tomó las decisiones en función de los jugadores que tengo, volvería a hacer lo mismo. No me arrepiento de nada, estoy conforme con mi trabajo.

-Llegaron varios jugadores cuyo rendimiento era una incógnita: Mario, Xusto, Álex... ¿Alguno le sorprendió gratamente?

-Casi ninguno. La capacidad de mejora no fue la que yo esperaba, aunque también es verdad que los compromisos laborales y de estudios nos impidieron trabajar con garantías en determinados momentos del campeonato.

-¿La falta de experiencia fue el mayor lastre del equipo?

-Creo que sí. En esta categoría se nota mucho, y sino mira qué equipos están por abajo: plantillas jóvenes y con poca experiencia.

-¿La junta directiva pudo hacer algo más para sostener el proyecto?

-No, ellos están haciendo lo que pueden e incluso algo más. Desde el principio nos dejaron claro lo que había y cuál era la filosofía.

-¿Qué futuro le augura al club?

-No lo sé, eso debería responderlo la directiva.

-¿Estaría dispuesto a seguir como técnico en Primera B?

-Seguro que sí. Soy un hombre del club y si la directiva me lo pide pueden contar conmigo.

-Y ya por último. ¿Alguna vez volveremos a ver a dos equipos mariñanos en División de la Plata?

-Quién sabe. A corto plazo creo que no, porque los clubes tienen cada vez más dificultades para encontrar ayudas y los dirigentes de la Liga lo único que hicieron fue complicar las cosas todavía más.