Otra tragedia

La Voz

A MARIÑA

Cada vez que alguien pierde la vida en un accidente de circulación se desata una tremenda tragedia, en la familia, entre los amigos y en el conjunto de la sociedad. Cuando la víctima es una persona joven, como el chico de Foz que pereció ayer en la carretera de Bispo Santo, el dolor y la impotencia son, si cabe, aún mayores. Una vida y un futuro truncados sin remedio.