El regidor de O Vicedo, Jesús Novo, dedica parte de su tiempo libre a la salsa, las cumbias y los pasodobles amenizando celebraciones con el grupo Intervalo
21 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Polo naranja y vaqueros, es el «uniforme» que visten los componentes del grupo musical Intervalo, y podría ser una más de las formaciones que habitualmente amenizan las fiestas y celebraciones de todo tipo en la comarca y el vecino Ortegal sino fuera porque entre las voces cantantes está ni más ni menos que el alcalde de O Vicedo, Jesús Novo.
«Eu canto por afición», dice el polifacético Novo, que dedica a ensayos y actuaciones el tiempo libre que le dejan sus múltiples ocupaciones, entre ellas la alcaldía y su actividad como armador. La segunda sesión de la velada que amenizó el grupo Intervalo el pasado domingo en Viveiro, la de la asociación Xuntanza de Covas, entra rápidamente en calor a ritmo de pasodoble, el tradicional Islas Canarias.
A Novo se le nota que no tiene miedo escénico, aunque el hecho de que esta faceta suya de subirse a los escenarios sea objeto de atención mediática parece darle un cierto respeto. Al principio. Porque no tarda en recuperar el ritmo al que aludían algunos de los presentes en la fiesta vecinal que se celebra en el hotel O Val do Naseiro. «Ah, é un alcalde marchoso», dice uno de los asistentes.
La timidez del regidor dura poco, incluso abandona el escenario y enfila hacia la redactora intentando sacarla a bailar, sin conseguirlo, aunque no tarda en encontrar pareja para deambular por la pista como parte de la animación, supongo.
Cambio de ritmo. Nos metemos en las cumbias, los subes y baja de cha-cha-chás y otros ritmos tropicales que tanto gustan al personal cuando se trata de festejar. Y sube y baja Novo al ritmo que marca el grupo formado por Borja y Cheno de forma fija y que tiene a Novo como componente «fijo discontinuo». Lo importante es lo bien que se lo pasa el regidor-cantante, y lo que disfruta la gente. «Sempre hai algún cachondeo cando ven quén son, pero nada malo», dice.