El Viveiro ha encajado tres goles en sus siete últimos compromisos y vuelve a mirar hacia los puestos de arriba
14 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.A veces el mejor ataque es una buena defensa. Así ha emergido el Viveiro. El golpe de timón que dio su técnico cuando el descenso comenzaba a ser una amenaza, apostando por una zaga de cinco hombres en la mayoría de los encuentros, ha permitido al conjunto celeste recuperar la regularidad y reencontrar la estela de los conjuntos que aspiran a acabar la liga en los puestos nobles de la tabla.
El equipo viveirense ha encajado solo tres goles en sus siete últimos compromisos, en los que dejó «casi hecha» su permanencia en Preferente. Recibió uno ante el Lemos (1-1), en Cantarrana, y dos en el feudo del Bergantiños, donde perdió (2-1) «sin merecerlo», mientras que en los cuatro partidos restantes mantuvo su portería a cero; venció por 0-1 en Boiro y As Pontes, se impuso por 1-0 al Flavia delante de su público y empató sin goles en sus visitas a Dubra y Noia.
Desde el plantel celeste insisten en que el cambio de sistema ha sido «determinante» en la reacción. «El equipo es mucho más sólido, sobre todo en los partidos a domicilio. La pena es no haberlo hecho antes, porque seguro que ahora tendríamos entre 8 y 10 puntos más», asegura Álvaro, uno de los afectados por las reformas en la líneas. «Me encuentro más cómodo actuando de central», indica.
Tras el empate cosechado el jueves en Noia, en un partido «sin demasiada historia», reconoce el defensa viveirense, el cuadro de Suso Martínez, acumula 44 puntos y vuelve a fijarse en los de arriba. «La permanencia está casi hecha, por lo que debemos mirar hacia arriba. Estamos a solo seis puntos de la quinta plaza...», sentenció Álvaro.
Próxima jornada
El Viveiro disputará el domingo en Cantarrana un derbi provincial en el que partirá como favorito. Recibe la visita del Chantada, inmerso en la lucha por la permanencia e instalado en la decimoséptima posición con 31 puntos en su casillero.