Una de las clases que ofrece el Centro Creacións Artísticas de Viveiro es de breakdance, un estilo de baile que el profesor Félix Fernández Rumbo (A Coruña, 1987), estudiante de informática, enseña a sus alumnos viveirenses cada quince días. El pasado viernes tocó una nueva sesión. El público le responde «bien -dice-, la gente se suelta una vez que coge confianza. Al principio no, pero eso es completamente normal».
-Es un tipo de baile que se relaciona más a jóvenes generaciones.
-Tengo alumnos de 16 años hasta 18, más o menos.
-¿De qué conocen el breakdance?
-No sé... ellos sabrán. Igual del programa de Fama.
-¿De dónde viene este baile?
-Nació en Nueva York y tiene elementos muy rítmicos... haces de todo, hasta acrobacias. Es muy completo, incluso a nivel físico y de coordinación.
-Los adultos, ¿se atreven a probar?
-Conozco de gente de 30 años o más que lo practican. Hay algunos pasos que puedes hacer con 40 años. Es complicado, pero como cualquier cosa.
-¿Cómo acabó en el breakdance?
-Empecé a bailar con mis amigos de cachondeo y acabé en serio.
-¿Harán una exhibición cuando acabe el curso que da en Viveiro? En la calle podía lucir bastante bien.
-No, en principio. Hay que tomarse su tiempo para eso. No se puede hacer una exhibición a los tres meses de empezar. El breakdance luce mucho en cualquier lado.