La próxima semana está previsto que concluyan las obras de desdoblamiento del tablero del Puente de los Santos, una de las obras de ingeniería más complejas de la Transcantábrica. Las actuaciones en este viaducto se desglosan en 10 fases, desarrollándose actualmente la octava, que consiste en el hormigonado de las losas que posibilita pasar de los 12 metros de ancho iniciales a casi 25. Cuando finalice esta fase el tráfico será desviado por los nuevos carriles, dejando los centrales libres para iniciar la novena fase, que consiste en el último refuerzo que recibirá el puente con un fresado del actual tablero y la distribución de una nueva malla de armadura.
La última de las fases consiste en la instalación de barreras de seguridad, la construcción de las dos aceras peatonales y la iluminación. Todo esto tiene que estar listo antes de Navidades, según destacó ayer el delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, que visitó las obras acompañado del subdelegado del Gobierno en Lugo, Jesús Otero, y representantes de las corporaciones municipales de Ribadeo y Castropol. «Estamos ante una obra de gran innovación tecnológica hasta el punto de que hemos tenido que explicar la parte técnica de los trabajos a muchos colegios de ingenieros de Europa que se interesaron por este proyecto. Ha sido uno de nuestros grandes retos, conseguir que un puente hecho para albergar solo dos carriles pueda convertirse en autovía, y además sin tener que cortar el tráfico», afirmó Trevín.
El coste total del tramo entre Barres y Ribadeo, de 4,5 kilómetros, ha contado con un presupuesto final de 38,7 millones de euros, de los que un 65% se destina a desdoblar el Puente de los Santos, según explicó Trevín. Lo que significa que algo más de 25 millones de euros es lo que Fomento está invirtiendo en ampliar el puente y dotarlo con cuatro carriles, dos aceras y una mediana.
El viaducto es desde los años 80 el nexo de unión entre Asturias y Galicia. Sus cerca de 600 metros de largo han posibilitado que los turismos ya no tengan que recorrer los 30 kilómetros que hay desde Figueras a Ribadeo a través de Vegadeo. Ahora en escasos minutos ya es posible. El delegado del gobierno asturiano entró en la polémica sobre la denominación de la ría. «Se llamará ría del Eo si entramos al puente desde Asturias y ría de Ribadeo cuando acabemos de cruzarlo. Ambas denominaciones son oficiales para el Instituto Geográfico Nacional, no tiene que haber ningún problema», destacó Trevín.
Por su parte, el subdelegado del Gobierno en Lugo, Jesús Otero, manifestó también la importancia de esta obra y la dificultad técnica en ejecutarla: «Se ha hecho un gran esfuerzo técnico y presupuestario, y eso está patente. No podemos olvidarnos que cuando llegamos al gobierno, ni la burocracia estaba solucionada». El subdelegado no habló de tramos concretos de la Transcantábrica por A Mariña, pero destacó que hay muchos muy avanzados e, incluso, algunos reducirán el plazo previsto para su finalización.