Ribadeo desvela los modos tradicionales de elaborar quesos

Silvia Martínez

A MARIÑA

La granja Pedro Murias enseña a preparar variedades de tetilla, Burgos y Arzúa

03 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde el lunes y a lo largo de toda esta semana, un grupo de 15 personas está disfrutando de la experiencia de transformar con sus propias manos la leche en uno de sus derivados más apreciados, el queso.

La escuela de capacitación agraria Pedro Murias permite conocer a los participantes en este curso teórico-práctico de transformación de leche los principales componentes de este elemento, diferenciar las características de las distintas variedades de queso que se elaboran en Galicia y , por supuesto, realizar por si mismos el proceso necesario para fabricar este derivado lácteo.

El curso se inició el lunes con una presentación de la leche en términos físico-químicos y una introducción a la quesería y a la leche fermentada. A lo largo de la semana, cada día se ha dedica a un tipo de queso distinto: el de Burgos, Arzúa, el de barra y yogur. Ayer fue el turno del de tetilla, paso a paso, desde la preparación de la leche hasta el típico modelado.

La procedencia de los participantes es muy variada: Asturias, Melide, Pastoriza..., incluso hay cuatro chicos de la Guayana Francesa que, aprovechando su estancia en la zona, se animaron a realizar el curso. Los motivos también son diversos, según explica el profesor Jaime Magdalena: «Hay gente que viene porque tiene explotaciones y le conviene conocer este proceso de transformación y otras personas que lo hacen por interés propio, porque les gusta».

Las opiniones de los participantes son muy favorables. Juan José Gayoso afirma después de estos días de aprendizaje que «el curso está muy bien. Me parece muy interesante y en un futuro me gustaría tener mi propia quesería».

Como punto y final a esta semana dedicada a una labor tan tradicional, mañana viernes habrá una cata de quesos.

Y un dato a tener en cuenta: Pedro Murias cierra un proceso tradicional productivo, ya que la leche que se emplea en el curso para fabricar los quesos la dan las vacas de la escuela, que están siendo criadas siguiendo las directrices de la producción ecológica.