Curso acelerado de español para la selectividad

Xurxo Alonso

A MARIÑA

Cristina Ghilan es una estudiante rumana de segundo de bachillerato del IES Río Cabe, de Monforte de Lemos. Una chica que, como tantas otras, estos días se prepara para afrontar los exámenes de selectividad que tendrán lugar la próxima semana.

Todo hasta aquí es lo habitual, pero su caso tiene algo de particular. En junio del 2006, llegó procedente de Rumanía sin conocer el español, y en tres meses ya estaba sentada en su pupitre. «Leía mucho en casa ?-explica- y también estaba mi hermano, con el que practicaba; él también estudia aquí».

Como es normal, Cristina Ghilan no llegó sola a Monforte. Sus padres y su hermano, tan solo un año menor y que acaba de terminar primero de bachillerato, también la acompañaban en esta aventura.

Cristina comenzó el curso pasado con nervios y mucha timidez, lo que provocaba que tampoco se lanzase a la hora de conocer a sus compañeros de clase. Al principio se quedaba en el recreo estudiando vocabulario y sus lecciones. «No podía divertirme en el recreo, pero eso tampoco me molestaba. Tenía vergüenza y un poco de miedo», comenta entre risas.

Ahora, Cristina ya sale con sus amigas, pero esta semana le toca estudiar. «Creo que estos días voy a dormir muy poco», dice.

Eso ya no le hace tanta gracia, aunque si consigue su objetivo, quiere estudiar Turismo, seguro que habrá merecido la pena todo este sacrifico. Y mientras sonríe cuando habla de su futuro, también recuerda lo duro que le resulta estudiar gallego. «En clase, algunas compañeras me ayudaban, sobre todo traduciéndolo», señala.

Ahora habla mucho más en español con su familia: «En casa hablo poco en rumano. Ahora hablo en español, que es la lengua que empleo aquí».