Desde la tatarabuela a la bisnieta; Adelaida, Angélica, Suso, Suevia y Antía conviven en la misma casa de Fórnea
01 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.En la casa de Suevia manda la familia. Las palabras aislamiento o soledad no tienen sentido en este hogar de Fórnea (Trabada), donde conviven cinco generaciones de la misma familia. Suevia Reimondo Gasalla, con 22 años, es casi la más joven; ocuparía este puesto de no ser por su hija, la pequeña Antía, que con solo un año y un mes se ha convertido en el juguete de la casa.
Suevia y Antía son las descendientes de una familia que vive bajo el mismo techo. Adelaida, con 92 años es la tatarabuela, la más veterana, un poco delicada de salud. Comparte hogar con su hija, la bisabuela Angélica, que a sus 71 años es aficionada a la costura. El único varón y representante de la tercera generación es Suso, de 43, que por su trabajo como empresario del sector forestal es quizás el que más tiempo pasa lejos del hogar.
Así lo reconoce su hija Suevia que, a diferencia de otros jóvenes que ansían emanciparse, valora las comodidades de ser uno de los ocho inquilinos de la misma vivienda: «As vantaxes que che dá esta situación é que sempre que chegas á casa tes con quen falar, sempre tés a quen pedirlle consello», destaca Suevia, que agradece la dedicación de sus familiares en el cuidado de su pequeña Antía. Este apoyo le permite conciliar la vida familiar con la profesional, ya que trabaja como camarera a mediodía en un restaurante de Barreiros. Pero no todas son oportunidades a la hora de compartir espacio con la familia: «Ás veces, como somos tantos, é fácil que aparezan problemas de convivencia, pero sin importancia».
En vías de extinción
Aunque la familia de Suevia Reimondo no es la única con semejante configuración, sí es un claro ejemplo de modelo de hogar tradicional en vías de extinción.