El IPC acumulado en lo que va de año en la provincia, según los últimos datos del INE, es del 4,6, cuando la media gallega alcanzó el 4,4. Es decir, los precios subieron en Lugo dos décimas más que la media gallega.
Los trabajadores a la hora repartir su salario en los gastos habituales notan que llegan con menos desahogos a finales de mes que hace un año. La referencia del IPC en la mayor parte de los hogares se queda francamente corta, especialmente al hablar de los artículos de consumo de primera necesidad. El pan, según los datos oficiales, subió un 11,1%; la leche, un 25,9% y en general, en Galicia, el precio de los alimentos se incrementó en un 6,7%; el de la vivienda, un 7,7 y el transporte el 6,8%, por no hablar de lo que cuesta ahora llenar el depósito de combustible de un vehículo y lo que suponía hace un año.
Entre los pocos productos que bajaron de precio se encuentran las patatas.