La diseñadora de San Cibrao premiada en el certamen de nuevos creadores gallegos, muestra esta semana sus cinco diseños ganadores en El Corte Inglés de A Coruña
20 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.La diseñadora de San Cibrao Lucía Casanova Yáñez, tercer premio del certamen gallego de nuevos diseñadores de moda Tesoira 2007, exhibe esta semana en la cuarta planta de El Corte Inglés de A Coruña los trajes de la colección Versus que le han servido para conquistar el premio en la pasarela viguesa. El sábado llevó personalmente las prendas hasta el centro coruñés, pero no pudieron montarse ese día porque faltaba el director artístico del establecimiento.
Los diseños viajarán luego hasta los centros que la firma posee en Santiago y Vigo, donde estarán exhibiéndose otra semana en cada uno de ellos. Mientras tanto, la joven ya se ha reintegrado a las clases y trabaja para terminar el proyecto de fin de carrera que está preparando y que no es otro que el diseño de una colección de ropa infantil que presentará al desfile que hacen a final de curso. Cuenta Lucía Casanova que se decidió por el diseño para niños porque le encantó esta posibilidad tras realizar un trabajo para clase.
El éxito logrado en Tesoira no ha pasado desapercibido en su centro de estudios, donde llueven las felicitaciones de profesores y compañeros; alegría también entre sus amigas mariñanas, que se pegaron a la televisión el día en que se retransmitió el desfile y siguen sus éxitos con entusiasmo desde la distancia.
A estas alturas seguramente estarán pendientes de la colección que está preparando y que, según nos cuenta la propia Lucía no se parece en nada en el estilo a lo que presentó al certamen gallego. Tampoco sabe todavía lo que ocurrirá con los cinco trajes que le han valido el reconocimiento de los expertos; supone que se los quedará la Xunta una vez que finalice la exposición y confiesa que un poco de tristeza si que dá desprenderse de las prendas. Al margen de la fama mediática que le ha reportado su buen trabajo en el mundo de la moda, esta mariñana de San Cibrao, llama la atención por la paciencia y discreción con que se ha tomado este premio.