Crónica | El nuevo gobierno de Ribadeo
29 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?n muchas quinielas electorales de Ribadeo se apuntaba que el PSOE podía sufrir un descenso de votantes. La crisis en el seno del partido surgida en los últimos meses con la aparatosa salida de Santiago Fernández Reinante y las acusaciones al alcalde, Pérez Vacas, de intentar favorecer en asuntos urbanísticos al ex presidente de la agrupación socialista ribadense, José Conde, podían pasar factura. Y probablemente así fue. Pero lo lógico parecía que el PSOE sufriese un mayor castigo en el casco urbano, no en las parroquias, como ocurrió. De hecho, los socialistas ganaron en la villa ribadense, pero perdieron los comicios en la zona rural. ¿Cómo se explica? En Rinlo, por ejemplo, fue el partido menos votado, a pesar de la defensa a ultranza que realizó el alcalde del proyecto de la piscifactoría, en consonancia con la asociación de vecinos. Por ello la derrota probablemente escueza más de lo previsto, por lo que tuvo de evitable, probablemente con un mayor trabajo electoral en la zona rural. En el extremo contrario, Fernando Suárez y el BNG fraguaron su victoria en el rural. El cambio de papeles está servido y, aunque en Ribadeo es inevitable que surjan los rumores más o menos intencionados, es seguro que el PSOE apoyará el nombramiento de Suárez como alcalde. A sus 34 años, el nacionalista tomará el timón de Ribadeo en un momento trascendental para el futuro del Concello, por la imprescindible aprobación del PXOM. El reparto de delegaciones parece más complicado. Y en ello deberán trabajar PSOE y BNG en los próximos días. De momento, Pérez Vacas ha decidido tomarse unos días de descanso, mientras Suárez decide qué hace con su trabajo en el ayuntamiento de Vegadeo.