02 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.
Como cada año, los viveirenses se vuelcan con el día de las Tres Gracias. Cientos de personas, muchos llegados de otros municipios cercanos, renovaron ayer su devoción por el Ecce-Homo, participando en la romería de la capilla de A Misericordia, en Viveiro. Los fieles tienen que pedir tres deseos y, según reza el dicho popular, al menos uno se cumple a lo largo del año siguiente. Pese al viento y la lluvia que cayó sobre la ciudad durante toda la tarde, muchas personas peregrinaron hasta la popular ermita.