Tras las migratorias en China

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A MARIÑA

En persona | Un ornitólogo mariñano en Beidaihe Luis José Salaverri, de Mondoñedo, estudió en agosto y septiembre las especies de paso que proceden de Siberia en un rincón del mundo famoso para los especialistas

08 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Se podría decir que es una de las «mecas» de la observación ornitológica, pero para llegar a ella hay que atravesar mucho mundo. Luis José Salaverri, experto mindoniense y apasionado por el mundo de las aves, planificó un viaje a Beidaihe este verano, junto a otros dos compañeros catalanes. A unos 280 kilómetros de Pekín aproximadamente, en la costa este de China, a orillas del mar de Bohai, se encuentra lo que en sus orígenes era una villa pesquera y más adelante creció como lugar de veraneo del país, especialmente de los habitantes de Beijing y Tianjin. Según datos recabados, Beidaihe ejerce de imán para muchas especies de aves de paso, más de cuatrocientas, de las cuáles casi setenta están protegidas. La orografía del lugar, con muchos bosques, mar y colinas, ha favorecido que también sirva de escala en la ruta de las migratorias: «Especialmente se ven aves de migración que veñen de Siberia e sobre todo cando as condicións son desfavorables». A mal tiempo, las aves se concentran allí. Es un rincón «famoso a nivel mundial», señalaba Salaverri, ya en casa, destacando la variedad de grullas, de hasta siete especies distintas, que pueden verse. «É o mellor lugar de todo o mundo» para verlas. Ejemplares raros El grupo español se encontró en la zona con expertos de países diferentes, como Inglaterra, Dinamarca o Finlandia. Su objetivo era, entre otros, estudiar aves que «raramente se ven en Europa»: «Sobre todo ver as especies de aló e algunha que se pode ver de vez en cando en España e Europa». La observación dio sus frutos, gustó a los ornitólogos, aunque la experiencia no fue «todo o ben que quixeramos polo tempo», lamentó el experto de A Mariña. El grupo español registró en este viaje unas 160 especies, dijo, más de 80 nuevas que no suelen elegir Galicia como destino, además de alguna que otra endémica, es decir, propia de la región. Los tres ornitólogos aprovecharon también para hacer turismo y visitar, como no podría ser de otra manera, la Gran Muralla China, obra espectacular, que continuó fomentando su curiosidad por las aves.