Género | Nombre Los populares llenaron en sendos mítines en Ribadeo y Viveiro. Ambos municipios se pusieron como ejemplo de los males de un posible gobierno de coalición de izquierdas.
04 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?anuel Fraga, candidato del PP a la Xunta, llegó a Viveiro en el mitin de la noche tan fresco como si fuera el primero del día. Tanto en esta plaza, como previamente en Ribadeo, las puso de ejemplo de lo que puede ser un gobierno de coalición entre el PSOE y el BNG: «Non se entenden, non poden facer cousas porque se dedican a amolarse entre eles e a amolar aos demais». El mismo mensaje que reiteraron quienes precedieron en el estrado al candidato del PP a la Xunta, tanto en un lado como en otro. Xosé Manuel Barreiro, cabeza de lista por Lugo incluso llegó a decir «que sería un cachondeo, unha voráxine que non sabe onde pode ir parar», y apuntaló el aspirante por A Mariña, José Manuel Balseiro: «Os socios de goberno non se falan entre eles», en alusión a Ribadeo. No podía faltar la aún caliente polémica sobre las banderas azules, a las que aludió Barreiro. «Sei que agora lles quitamos as bandeiras azuis. Dino porque queren enganar á opinión pública». «Hai que deenmascar ó das barbas e a melena coas obras que César Aja planificou no seu momento», señaló en Viveiro Y no podía faltar la Transcantábrica, con un retraso que «é unha vergoña e hai que evitar como sexa», dijo Fraga, en Ribadeo. El viveirense César Aja aprovechó por su parte para hablar de talantes«de esta gente que sólo han hecho que enfrentar al pueblo». Fraga también prometió el ferrocarril del Cantábrico, previa victoria del PP.