Otro tren que pasa de largo

Ignacio Meitín Buján
Ignacio Meitín VIVEIRO

A MARIÑA

Análisis | El Viveiro, 22 jornadas en puestos de descenso El club celeste perdió en Cantarrana frente al Lalín y desperdicia una nueva ocasión de salir de las tres últimas plazas. Gayol, su técnico, sigue creyendo en la salvación

28 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?l tiempo apremia a un Viveiro Club de Fútbol que es incapaz de encauzar su permanencia en la Tercera División. Desde hace mucho tiempo vive enmarañado en sus propios errores y condenado en las últimas posiciones de la tabla clasificatoria, a las que llegó en la cuarta jornada y de las que no logró escapar en sus múltiples intentos. Ni siquiera los ocho puntos consecutivos que sumó entre la jornada 21 y la 24 le permitieron salir de las plazas de descenso a Preferente. Su mejor puesto se lo dio el empate frente al Dépor B en el encuentro inaugural del campeonato; le situó undécimo. Una semana después era decimoséptimo y dos más tarde, decimosexto. La posterior derrota en Negreira le hundió en la cola y desde entonces se ha pasado once jornadas como colista, cinco como penúltimo y seis como antepenúltimo. La última oportunidad de salir de tan angustiosa situación la desperdició anteayer en Cantarrana, donde cayó por 1-3 frente a un Lalín que encarriló el partido en la primera mitad y que generó ocasiones más claras. Jesús Gayol, el preparador celeste, no pierde las esperanzas de salvar la categoría aun considerando que este tropiezo supuso «un importante paso atrás». «Tenemos que seguir trabajando con ilusión, todavía quedan muchos puntos en juego. El próximo calendario es difícil (Portonovo, Lugo y Cerceda), a ver si aguantamos el tirón para intentar solventar la papeleta en los ocho o diez últimos partidos», declaró a la conclusión del encuentro. En sus declaraciones el estratega viveirista destacó el «enorme desgaste» realizado por sus futbolistas y elogió a un rival «que nunca especuló con el resultado y que dispuso de ocasiones más claras». «Es complicado remontar un 0-2, y más ante un equipo tan organizado como el Lalín. Con el 1-2 creí en la remontada, pero movimos el balón con lentitud, nos recreamos demasiado en las jugadas de ataque (...) A lo mejor pensábamos que íbamos a ganar con la gorra», añadió Gayol, quien también hizo alusión a los fallos cometidos por su equipo en los tantos anotados por el Lalín. «Los tres goles que nos marcaron los pudimos evitar. Otra vez, y ya van muchas, nuestros propios errores nos volvieron a costar puntos», dijo. Aunque no quedó demasiado contento con el rendimiento de sus hombres, el preparador recordó que el partido pudo acabar en tablas si el colegiado vigués Costas Soto señalara un posible penalti sobre Kiko en el minuto 85. «El derribo es claro, creo que fue el único borrón del árbitro», concluyó. El Viveiro se desplazará el domingo a O Baltar para medirse con el Portonovo, un equipo que viene de perder por 3-0 ante el Rápido de Bouzas y que también está amenazado por el descenso. Los Carducho acumulan 30 puntos, seis más que los viveirenses.