El pulso de A Mariña El restaurante San Miguel de Ribadeo organiza unas jornadas gastronómicas con reputados cocineros. Locales nocturnos de Burela se solidarizan con Asia
16 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?l restaurante San Miguel, de Ribadeo, organiza unas nuevas jornadas gastronómicas, en esta ocasión con la comida vascofrancesa como referente. Para ello cuenta con la colaboración del chef Alfonso Méndez, formado en las cocinas de Alain Ducasse, Los Gemelos, Poucel y Pedro Subijana, entre otros. De lunes a viernes, en el establecimiento ubicado en el muelle ribadense se puede disfrutar por veinte euros de un menú degustación compuesto por tres platos, postre y vino. La enumeración de algunos de los platos que se sirven da buena idea de la categoría de las jornadas: sandwitch de foje y canutillos de manzana; caparcio de mar con aceite de jenjibre y vainilla; ensalada caliente de trigueros, langostinos y vinagreta virgen; chipirón en su tinta con espuma de parmesano y tosta de cebolla; carre de lechazo, patatas a la provenzal y aromas del monte; aiguillette de magret de pato azulón con salsa apicius, rape mechado con verduras y demi-glasse de la huerta o biscuit glasse de tomate, crema de la Camarga y juliana de menta. Solidaridad hostelera Representantes de diez locales nocturnos de Burela entregaron ayer por la tarde a Cruz Roja el 7,5% de la recaudación que obtuvieron durante los pasados días 21 y 28 de enero, ambos viernes. Ángel Fernández Acción, delegado local de la entidad humanitaria, recogió los 650 euros que le fueron entregados y que serán ingresados en la cuenta de Cruz Roja para paliar las múltiples necesidades de los damnificados por el tsunami que asoló las costas asiáticas. En la iniciativa colaboraron las gerencias de los locales hosteleros O Túnel, Overbooking, El Cairo, Moe¿s, Estación Victoria, Discoteca Budha, Tekila, Arsenal, Barullo y Discopub Tinín. Cruz Roja Burela también organiza un festival de magia para el próximo día 26. Siete magos de la Asociación Abracadabra actuarán gratis a favor de los afectados por el maremoto. La entrada cuesta cinco euros.