El pulso de A Mariña La Festa do Berberecho atrajo a Foz a gallegos y asturianos, ávidos por degustar el sabroso molusco, que también cataron la ministra de Pesca y otros muchos políticos
22 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La lonja de Foz revivió por unas horas su antiguo esplendor, aunque en esta ocasión la estrella era el berberecho, llamado en Foz chícaro, e incluso, por la invitada especial que tuvo la fiesta, la ministra de Pesca, Elena Espinosa, «corazón comestible» por la forma del sabroso bivalvo. El principal aliado de la jornada, fue en cualquier caso, el brillante sol que acompañó la degustación. La ministra llegó a Foz con puntualidad británica. En el Concello, dejó su impronta en el libro de honor del Concello, y después, paseó por las calles de la localidad en compañía del alcalde, el socialista García Rivera, quien no dudó en extender el paseo por los puestos del mercado ambulante (el personal aseguraba que «todo un acierto» el celebrar el mercadillo con la fiesta gastronómica), detenerse ante los quesos de San Simón e incluso los ajos. Rivera ya había avanzado que se había invitado a los alcaldes de A Mariña. Durante unas horas, las liortas políticas se hicieron a un lado, y allí se pudo ver a los alcaldes de Barreiros, Xove, Mondoñedo y Ourol, todos del PP, convenientemente presentados a la ministra, en compañía del subdelegado del Gobierno, Jesús Otero; el Capitán Marítimo provincial, Rafael Casanueva; el responsable de Infraestructuras de los socialistas gallegos, Ismael Rego, junto a responsables pesqueros, como la gerente de la OPP -«Estoy aquí como focense»- y numerosos vecinos de las localidades asturianas en las que el Concello presentó la fiesta gastronómica. El pregón Rafael Jaén, economista y ex director de ordenación pesquera, se encargó de pregonar la fiesta gastronómica en honor al chícaro, repasando el pasado histórico de Foz vinculado al mar, primero a la extracción de la ballena y luego a la sardina y al chicharro; recordó también a los patrones mayores de la cofradía, y a marineros y barcos «que han sido y son los mejores pescadores de España»; sin olvidarse de la tradición conservera y de construcción de barcos de las gentes del mar de Foz», así como las ligazón del berberecho a la ría de Foz. Delicias del mar Por tres euros, focenses y foráneos tuvieron oportunidad de degustar e berberecho elaborado en diferentes especialidades por la escuela de Hostelería focense y por la empresa de catering Fabimar. «Deliciosos», aseguraban una pareja asturiana que estaban los berberechos. Foráneos también ellos, ante la escasez del producto, tan vinculado a Foz desde siempre, el Concello adquirió los 1.500 kilos de bivalvo en Noia. A la fiesta en la lonja se sumaron 37 establecimientos hosteleros de la localidad, incluidas las parroquias. La ministra de Pesca no pudo evitar que algunas focenses se acercaran a pedirle un beso. Se dejó besar sin problema. Porque resulta que Foz no es un lugar extraño para Elena Espinosa, desde los años ochenta, según reconoció, ha venido varias veces a esta localidad mariñana. Por amistad está vinculada a la familia de un hostelero de la villa. Incluso el propio portavoz del PP, Ramón Martínez, conversó unos instantes con ella. No le pidió nada, «sólo le mandé saludos a su hermano, con el que estudié unos años en Lugo». El objetivo de la jornada es mover un día de invierno, dijo el alcalde, animado también por charangas y la tuna de Veterinaria de Lugo.