El alcalde califica la sanción de ejemplar y el BNG la juzga inferior a lo tasado por los técnicos El edificio levantado en la Rúa Miguel de Cervantes tiene más metros de fondo que lo permitido
13 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?as cuestiones urbanísticas abren una nueva polémica entre el alcalde de Foz, García Rivera (PSOE), y el concejal local del BNG, Ramón Ermida, que ayer calificaba de tomadura de pelo la sanción de 84.141 euros impuesta por la Alcaldía a Promociones y Construcciones Anidos por la infracción urbanística cometida al levantar un edificio en la Rúa Miguel de Cervantes que tiene más metros de fondo que lo permitido. Mientras el alcalde destacaba ayer la ejemplaridad de la medida y el hecho de que casi se hubiese aplicado la multa máxima permitida por la ley, el edil del Bloque aseguraba que se había sancionado muy por debajo de lo que habían tasado los técnicos municipales que, según Ermida, en un informe de 27 de diciembre de 2004 valoraban los metros construidos en exceso por el empresario de la siguiente manera: en 120.105 euros si se tomaba como referencia el valor de coste (450¿/M2) o en 319.740¿ si se atendía al valor del mercado (1.200¿/M2). Para el BNG la situación es inexplicable y por ello pide al Gobierno socialista que explique diversas cuestiones, entre ellas, qué criterios ha seguido al imponer una sanción más baja que la fijada por los técnicos, si pretende premiar a quien actúa fuera de la ley, en qué lugar del Concello puede un vecino comprar un inmueble de 266,45 metros cuadrados (lo que, según el BNG, se edificó en exceso) y que digan en qué lugar del Concello se pueden comprar un inmueble de esas medidas por los 84.149 euros que importa la multa. Ermida opina, además, que el decreto de la Alcaldía por el que se fija la multa incumple lo que estableció la propia Alcaldía en otro decreto anterior donde se anuló la demolición y en el cual se determina, dice el BNG que «no seu caso, a multa a impoñer pola comisión da infracción urbanística, sexa equivalente como mínimo ao beneficio obtido como consecuencia da infracción». Argumentos El regidor asegura que el BNG está en un error porque si la ley dice que la multa máxima para una infracción grave va de 6.000 a casi cien mil euros _cuando se construye una planta más de lo permitido, que no es el caso actual_ aquí se impuso casi el máximo. Rivera aclaró que el problema fue que el constructor edificó más fondo de lo permitido y que se le legalizó la obra en base a un informe técnico donde se indicaba que si se demolía lo construido ilegalmente se ponía en riesgo el resto de las viviendas, por lo cual optaron por legalizar, imponiendo la multa correspondiente a la infracción cometida: «Creo que o escarmento foi ideal», afirmó el alcalde, añadiendo que el dinero de la sanción ya fue ingresado en las arcas municipales por el empresario. y que «non houbo nesta comarca ningún caso parecido, noutros sitios dicen, agora xa está feito e deixan pasar o tema»