Reportaje | Un niño ciego, premiado en un certamen autonómico de dibujo El menor invidente de A Rigueira (Xove) que hace una década fue operado gracias a los donativos de los mariñanos es un estudiante simpático, inquieto y muy inteligente
09 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.«Hoxe tiven un exame de matemáticas e saiume regulín regulán... Estou moi atareado cos periodistas que me chaman». A Marcos Samuel Pereira Oliveira le pilló por sorpresa la popularidad. Y es que este alumno del colegio Pedro Caselles Rollán de Xove, de 11 años, ha obtenido el tercer accésit del concurso de dibujo organizado por la Subdirección Xeral de Cooperativas e Economía Social de la Xunta de Galicia. Samuel, como prefiere que le llamen cuando se cansa de su otro nombre, es ciego. Con apenas un año fue intervenido en Barcelona, gracias a la campaña de ayuda emprendida en toda la comarca de A Mariña. Desde entonces el glaucoma que nubla sus ojos se ha estabilizado. Samuel distingue formas y colores, luces y sombras, y se maneja con absoluta autonomía por las instalaciones del centro. «O debuxo é o meu. Cando me sae ben gústame e se vai mal, non. Quedei terceiro, é un bo posto», comenta extrañado y al tiempo orgulloso de haberse convertido en centro de atención. Mañana viajará a Santiago con sus padres, originarios de Tras-os-Montes (Portugal), y con el director del colegio, José María González Barcia, para recoger el galardón. Este pequeño artista pintó una nave de la cooperativa Os Irmandiños. A Samuel también le gusta la informática, que estudia «co señor», como llama cariñosamente al director del centro. «É moi simpático, iso que quede claro, anque algunhas veces cáenos algunha bronca», señala en un guiño de complicidad con el docente. Leonor Ron ha sido su profesora de apoyo durante todos estos años. «Está en quinto e leva a evolución dun neno normal. O único é que usa o braille e nas prácticas e no debuxo non lle podes pidir o mesmo», asegura. Esto obliga a los maestros a preparar material especial, con el apoyo de la ONCE, que siempre ha colaborado con la escuela. Un técnico de esta organización acude al colegio una vez cada quince días para reforzar la formación de Samuel, que pasa algunas temporadas en el centro de la ONCE en Pontevedra. Sus intructores constatan su notable inteligencia, superior a la media. Él mismo reconoce que es algo vago, «pero non son un cantamañanas eh...», matiza. La reciente Eurocopa de Portugal despertó su pasión por el fútbol. Si Portugal se enfrenta a España, él siempre apuesta por el país de sus raíces, adonde suele viajar en vacaciones. Y, por supuesto, sabe hablar portugués. El baloncesto es otro de sus deportes favoritos y hace un par de años dejó la natación. El «vicio» de la televisión afirma que lo está perdiendo. «Só vexo un pouco os telediarios. O Shin Chan non me gusta». En un futuro cree que podría ser cantante. «Din que canto moi ben», argumenta. «Para quen traballa non é nada difícil», apunta en seguida. Sus libros, escritos en braille, son mucho más grandes que los de sus compañeros. Pronto empezará a utilizar el braille hablado, a través del ordenador, que transformará su voz en textos. Por hoy ya está bien. «A ver se me deixan os periodistas un pouco».