Si el BNG emplazaba al Gobierno a transferir a la Xunta los puertos de interés general, para hacer un gran pool de puertos gallegos y solucionar así el problema de San Cibrao, el senador socialista Luis Ángel Lago Lage reconocía ayer que la situación es la de la pescadilla que se muerde la cola. «É un proceso encadenado, mentras o porto siga sendo de Alcoa e non haxa nada que xestionar non é posibel contar con unha Autoridade Portuaria propia». Afirmando que la apertura al tráfico general del dique de San Cibrao «casi debería ser un compromiso institucional no que a Xunta e a Diputación presionaran», se mostraba dispuesto a «non darme por vencido nunha reclamación xusta para a Mariña». Los mismos inconvenientes para completar el proceso que se inició en el año 2002 con la creación de la provincia marítima de Lugo, los exponía ayer el senador y presidente de la Diputación Francisco Cacharro. «Se han hecho mil y una gestiones, con Cascos cuando era ministro de Fomento, y con Alcoa para que se creara la Autoridad Portuaria porque así, las tasas que reporta el puerto de San Cibrao permitirían inversión suficiente para habilitar el dique norte, pero el problema con el que nos encontramos es que Alcoa se niega en redondo». Cacharro apeló al futuro, cuando venza la concesión y se renegocien los términos de la misma, como solución al problema. «Podría rescatarse la concesión pero resultaría muy caro porque supondría pagarle a Alcoa el coste de la obra (que hizo Inespal en su momento) y el lucro que le reportaría por el período restante». Loa Ayuntamientos de Cervo y Xove llevan varios años reclamando con estudios técnicos que prueban la viabilidad del proyecto la apertura al tráfico general de un puerto que, el propio Fraga reconoció está infrautilizado.