Rebate las acusaciones de la CIG sobre la falta de acuerdo en el reajuste laboral de Alcoa El presidente del comité afirma que sólo es el transmisor de las decisiones sindicales
06 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El presidente del comité de empresa de Alcoa-San Cibrao, salió ayer al paso de las declaraciones realizadas por la CIG en las que le culpaba a él, como portavoz, y al director de la fábrica, José Manuel Alvarado, de finiquitar las negociaciones sobre el reajuste previsto en la factoría aluminera, en lo que el sindicato nacionalista definía como «pouco interese por ambas partes de acadar melloras nesta segunda rolda de negociacións». El ugetista Combarro matiza, que el portavoz en la mesa de competitividad es elegido por todos los sindicatos que componen dicha mesa, y que como tal «es el transmisor de las decisiones tomadas por todos los sindicatos pertenecientes al comité de empresa». Señala también que en «todas las reuniones mantenidas en la mesa de competitividad, el portavoz siempre ha defendido el criterio unánime de los acuerdos del comité ante la dirección de Alcoa». El presidente del comité de empresa de San Cibrao también explica cuáles fueron las razones del desacuerdo final entre las partes y que culminó con la ruptura de las negociaciones. Así, señala que fue a consecuencia, en primer lugar, de la «no aceptación de Alcoa de dos puntos discordantes en el preacuerdo propuesto por el comité». Fueron, según Comabrro, «el participar como dirección de Alcoa, en una comisión de trabajo con los representantes de las empresas contratistas y las direcciones de las mismas», así como «la no aceptación del contrato de relevo con una vigencia de cinco años supeditado a éste acuerdo». En este último caso matiza que la empresa ofertaba el contrato de relevo en la próxima negociación del convenio colectivo, y que sus condiciones estarían supeditadas a la firma del convenio. Combarro explica que una vez conocidas las posturas de las partes, la dirección de Alcoa solicitó un receso para valorar la propuesta del comité, «y en el mismo el portavoz y presidente del comite pregunta a los ponentes de los puntos discordantes si estarían dispuestos a flexibilizar sus posturas en esos puntos en aras de un acuerdo, contestando estos que no (CIG y CSI)». Señala también que a continuación Alcoa no acepta los puntos «y el portavoz del comité ante la postura y decisión de la dirección de Alcoa y el posicionamiento inflexible de los ponentes en los puntos discordantes , tiene que manifestar en la mesa de competitividad que no hay consenso y que no se puede llegar a un acuerdo». Combarro aclara que según los estatutos del comité , «el presidente no tiene ni el poder ni la facultad de tomar decisiones al margen de lo que acuerde el pleno del comité y por supuesto de que no haya un acuerdo en todo lo negociadoen la mesa de competitividad».