Portos de Galicia comenzó ayer a vallar una zona en el muelle viejo de Viveiro, de cuyas obras nada sabe «oficialmente» el Concello y que han soliviantado a los responsables municipales y especialmente a los comerciantes del casco histórico. A los primeros porque desconocen el tipo de actuación que realizará el ente autonómico -«Aquí nadie ha solicitado información ni autorización de ningún tipo», señaló el alcalde, Melchor Roel-; al comercio, porque sospechan que la obra supondrá la eliminación de buena parte de los aparcamientos en batería de la zona que limita con la ría. La única noticia de la que disponía el Concello, según Roel, es que Portos alquitranará y delimitará una zona para permitir el paso de aparejos pesqueros. «Pero, «¿de qué barcos?», cuestionaba el alcalde, que calificó de «escandalosa» la actuación de Portos, y encargó a la Policía Local la elaboración de un informe sobre las obras. El Concello mantiene un viejo contencioso con Portos para que libere el viejo muelle de los galpones y permita recuperar ese espacio como zona de aparcamiento y ocio para residentes y visitantes. Una solicitud también planteada de forma reiterada por los comerciantes del casco histórico viveirense.