La normalidad imperó en unos comicios marcados por la masacre

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A MARIÑA

Sólo trascendió una queja contra un edil del PP en Cervo y una polémica por un voto en Alfoz Una vocal de una mesa electoral de Burela fue sustituida tras sentirse indispuesta

15 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Normalidad y tranquilidad absoluta. Pese a la consternación que provocó en el conjunto de los mariñanos la masacre terrorista de Madrid, las votaciones de anteayer en las mesas electorales de los quince municipios mariñanos se saldaron únicamente con tres incidencias sin mayor trascendencia. De todas ellas, como más relevante puede considerarse el conflicto registrado a mediodía en el colegio electoral de la parroquia cervense de Rúa. Un apoderado del PSOE solicitó la presencia de la Guardia Civil al detectar en las cercanías de recinto donde se celebraban las votaciones a otro apoderado del PP que, según los socialistas, estaba entregando sobres con papeletas a los vecinos. Se trataba del popular Silverio Ferreira, concejal en Cervo, según explicó Manuel Rodríguez, líder socialista local. Un agente de la Guardia Civil contrastó las versiones de ambos y de los vecinos a quienes supuestamente había entregado los sobres. Aunque tenían la opción de formular la correspondiente denuncia, los socialistas optaron finalmente por dejar constancia de lo ocurrido en el acta de la votación, con el respaldo de los nacionalistas. Manuel Rodríguez aseguró que no habían denunciado lo ocurrido «para no crear más crispación, porque lo que necesitamos en recuperar la tranquilidad y la convivencia vecinal». Y en Alfoz, en el colegio electoral de San Pedro de Mor, la polémica surgió a la hora del recuento de papeletas. La mesa dio por válido un voto para el PP que apareció en el sobre con una hoja en blanco. Como a juicio de los socialistas, debía ser declarado nulo, se entabló un debate que retrasó el recuento. Además, una vocal de la mesa B del colegio electoral habilitado en el IES O Perdouro, en Burela, tuvo que ser sustituida por encontrarse indispuesta, en el mismo momento de constitución de la mesa, según confirmó la junta electoral de zona. Y en Foz, un votante rompió los sobres delante de la mesa electoral, como protesta porque consideraba que el partido con el que simpatizaba podía resultar beneficiado por la controversia posterior al atentado.